El papa anima a 80.000 jóvenes en Francia ante las incertidumbres de su generación

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París, 25 sep (EFE).- El papa León XIV se reunió este viernes con 80.000 jóvenes en el Estadio de Francia, a las afueras de París, a quienes animó "a elegir a Jesús" ante las incertidumbres y la soledad de su generación, en un acto que cerró la primera jornada de su visita a Francia.

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El papa concluyó la jornada con una vigilia de oración ante 80.000 jóvenes, en la que respondió a algunas preguntas y asistió a una representación sobre la vida de los santos de la historia del país, que contó incluso con cuadrigas romanas y caballos con soldados medievales y concluyó con fuegos artificiales.

En este estadio abarrotado de jóvenes entusiastas, el pontífice, al responder a uno de ellos, François, mencionó algunos sentimientos muy difundidos entre la juventud, como "la ansiedad y la incertidumbre".

"Son sentimientos muy difundidos, debido a la precariedad de los planes para el futuro, la naturaleza provisional de los vínculos afectivos y la fragilidad de las relaciones", dijo el papa.

A ellos, agregó, "se suman otros, que pesan sobre su generación, como el cansancio provocado por las pantallas y la ansiedad ante el cambio climático o la situación económica e internacional".

"Sí, necesitamos prestar atención a estos sentimientos", dijo el pontífice estadounidense, que los invitó a "mantener el corazón abierto ante los sufrimientos de sus compañeros".

Y entonces indicó a los jóvenes que "la experiencia de la fragilidad, de cualquier fragilidad, se convierte, para un discípulo de Cristo, en una ocasión para ser su testigo".

"Quien sigue a Jesús en el camino del servicio humilde y gratuito se libera de la angustia y redescubre un nuevo entusiasmo, al experimentar la alegría y paz interiores", les aseguró.

En una respuesta a Chloé, una joven de 25 años que participa activamente en un grupo de jóvenes católicos de los barrios populares de Île-de-France, el papa afirmó que "la sociedad en la que vivimos parece indiferente a Dios. Sin embargo, ¡el Señor no es indiferente a nosotros! Esto es lo que cuenta y nos da esperanza".

El problema, dijo, "no consiste únicamente en que algunas personas se alejen de Dios, sino también en que otras se vuelvan indiferentes ante el sufrimiento de sus semejantes", lamentó el papa.

Pero aseguró que "en la concreción de la vida cotidiana, e incluso en las dificultades, es cuando la fe se vuelve un vivo testimonio de esperanza".

Al concluir la oración, el papa volvió a tomar la palabra y criticó "ese estilo de vida que nos empuja a tenerlo todo, pero a no ser nadie; a recibir una gran cantidad de 'me gusta', pero quedándonos solos con nosotros mismos".

Les pidió que eviten "el orgullo, la vanidad, la violencia y la avidez", sentimientos que "pueden llegar a dominar a las personas y esconder una espantosa soledad".

Y señaló que "cuando decidimos no seguir ese estilo, entonces empezamos a tender hacia la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre":

A los jóvenes, que llenaron el estadio desde las 5 de la tarde, les invitó también a ser "artesanos de paz" y a seguir el camino de la santidad.