A su arribo a las islas, las 24 iguanas marinas (Amblyrhynchus cristatus) ingresaron a un área de cuarentena temporal especialmente acondicionada, donde continuarán bajo monitoreo sanitario, epidemiológico y genético.
La cartera de Estado señaló que la liberación de estos reptiles no será inmediata. "Cualquier eventual reintroducción se determinará de manera individual y únicamente cuando se cumplan los criterios técnicos, sanitarios y de determinación de origen necesarios para garantizar su bienestar y proteger la bioseguridad de los ecosistemas de Galápagos", explicó el ministerio.
Eran 32 las iguanas marinas que fueron halladas en una maleta de una ciudadana rusa el pasado 28 de agosto durante operativos de control; sin embargo, ocho de ellas murieron, pese a que recibieron atención especializada, debido al estado de salud en el que se encontraban.
La extranjera detenida fue enviada a prisión preventiva, tras ser procesada por el presunto delito contra la flora y fauna silvestres.
Las iguanas marinas de Galápagos son especies endémicas de Ecuador y, según el Libro Rojo de los Reptiles del país andino, forman parte de la fauna silvestre protegida.
El archipiélago de Galápagos está declarado como Patrimonio Natural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), desde 1978.
Por su gran biodiversidad, las islas Galápagos están consideradas como un laboratorio natural que inspiró al científico británico Charles Darwin a desarrollar su teoría de la evolución y selección natural de las especies.
