Según informó el Departamento (Ministerio) de Relaciones Internacionales y Cooperación de Sudáfrica en un comunicado que recoge este jueves la prensa local, el hombre de 30 años y originario de la localidad de Phalaborwa, en la provincia de Limpopo (norte), "fue liberado ileso" el pasado día 4 y salió de Mozambique este miércoles.
"En el momento de su captura, trabajaba como mecánico en un campamento del distrito de Marrupa", detalló el DIRCO, sin concretar si se había pagado un rescate por su liberación.
La Embajada de Sudáfrica en Maputo, la capital mozambiqueña, "trabajó estrechamente con diversas partes interesadas en Mozambique para prestar asistencia consular" y garantizar su puesta en libertad, señaló el Departamento.
El Gobierno de Niassa confirmó el pasado septiembre el ataque terrorista, que tuvo lugar el día 3 de ese mes y provocó, según las autoridades regionales, un muerto y un herido que era miembro de las fuerzas de defensa y seguridad mozambiqueñas.
Asimismo, varios ciudadanos estadounidenses que se encontraban en el campamento turístico en ese momento fueron evacuados.
También se vieron desplazadas unas 2.700 personas, mientras la Policía de Niassa confirmó que once personas fueron secuestradas, incluidos menores.
Además del campamento, del que era copropietario el entrenador portugués de fútbol Carlos Queiroz (nacido en el territorio que es actualmente Mozambique), fueron destruidas otras infraestructuras de la zona, incluyendo el centro de salud local, un puesto policial, varios vehículos y la antena de telecomunicaciones.
El Gobierno sudafricano informó entonces de que, entre los secuestrados, se encontraba el ciudadano sudafricano ahora liberado, y cifró los secuestrados en veinte.
Niassa linda con la provincia también norteña de Cabo Delgado, que es escenario desde 2017 de un conflicto protagonizado por el grupo yihadista Al Sunnah wa Jamaah (ASWJ), más conocido localmente como Al Shabab, aunque no guarda vínculos con la organización homónima somalí.
Uno de los peores episodios, que provocó la interrupción temporal de un proyecto gasístico de TotalEnergies en la provincia, fue el brutal ataque cometido por los yihadistas el 24 de marzo de 2021 en la ciudad costera de Palma.
Ese asalto causó decenas de muertos y forzó el desplazamiento de unas 70.000 personas, lo que motivó el despliegue en julio de ese año de las fuerzas de la Comunidad para el Desarrollo de África Meridional (SADC, en inglés) y de tropas de Ruanda.
