En un editorial que supone la crítica más dura lanzada hasta ahora por la prensa estatal china contra el desplazamiento -el primero de la exdirigente al país norteamericano desde que dejó el cargo en mayo de 2024-, el rotativo arremete contra el discurso que Tsai pronunció el pasado miércoles en la Universidad de Stanford (California).
En su intervención, la exmandataria denunció la creciente presión militar de China sobre Taiwán, destacó la ubicación estratégica de la isla y ensalzó el papel indispensable de la industria taiwanesa de semiconductores en las cadenas globales de suministro de productos tecnológicos.
A juicio del Global Times, la esencia del discurso fue "sacrificar el desarrollo industrial" de Taiwán para "congraciarse políticamente" con Washington, lo que constituye "un acto de adulación" y una "venta en toda regla" de la isla.
El medio oficialista acusó además a la exlíder taiwanesa de "avivar deliberadamente" la confrontación entre ambos lados del estrecho y de exagerar las tensiones, en un intento por "ampliar el espacio para las actividades separatistas de la 'independencia' de Taiwán" mediante un mayor acercamiento a Estados Unidos.
"Este enfoque no brindará a Taiwán una seguridad genuina. Por el contrario, solo aumentará el riesgo de una crisis en el estrecho de Taiwán", advirtió el periódico, que recalcó que el futuro y el destino de la isla "siempre estarán en manos de todo el pueblo chino".
"Por mucho que Tsai y otros como ella conspiren con fuerzas externas o agiten la bandera de la 'independencia' de Taiwán, no podrán cambiar el hecho establecido de que Taiwán forma parte de China, ni detener la tendencia histórica hacia la reunificación nacional", sentenció.
Tsai, uno de los pesos pesados del gobernante Partido Democrático Progresista (PDP), es reconocida internacionalmente por haber dirigido la isla entre 2016 y 2024, una etapa de fuerte tensión con China, que considera Taiwán "parte inalienable" de su territorio y no descarta el uso de la fuerza para hacerse con su control.
Uno de los momentos álgidos de esas fricciones llegó en agosto de 2022, cuando la entonces presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, visitó Taiwán, a lo que Pekín respondió con maniobras militares a gran escala alrededor de la isla.
