La visita fue rechazada este miércoles por cerca de 300 personas concentradas en el Largo de São Domingos bajo el lema “Marco Rubio no es bienvenido en Portugal”, una movilización muy inferior a la celebrada el martes en Atenas, donde unas 3.000 personas protestaron contra su presencia. Para hoy no hay convocadas protestas.
Las reuniones tendrán como principales asuntos la cooperación en defensa, economía y tecnología, el futuro uso de la base de Lajes, en las iuslas Azores; la sustitución de los cazas portugueses; las inversiones estadounidenses, y las relaciones comerciales, además de las divergencias entre Washington y la Unión Europea.
Según analistas consultados por EFE, Portugal dispone de un margen reducido para condicionar la cooperación militar con Estados Unidos, un aliado fundamental, pero debe preservar su autonomía y respetar sus compromisos europeos y sus obligaciones internacionales.
Sin embargo, los expertos difieren en el énfasis: mientras Bruno Cardoso Reis y André Azevedo Alves destacan el valor estratégico y las oportunidades económicas de la alianza, Antonio Costa Pinto y Paula Espírito Santo reclaman cautela ante posibles concesiones y mayores garantías sobre la utilización de Lajes.
