La entidad anunció, en el marco de su 112.º aniversario, la asignación de la totalidad de los recursos del bono azul por 50 millones de dólares, un instrumento desarrollado junto a BID Invest, el brazo privado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El Banco Nacional afirmó que este es “el primer instrumento de este tipo en Costa Rica, Centroamérica, México y el Caribe para financiar proyectos de economía azul, protección marina y comunidades costeras”.
La entidad también anunció la emisión de un nuevo bono social por 30 millones de dólares que incorpora, por primera vez en el país, financiamiento dirigido a la denominada “economía plateada”, con el objetivo de abrir oportunidades para personas mayores de cincuenta años, mujeres empresarias y mipymes.
El banco, además, subrayó que, como parte de su apuesta por la sostenibilidad, fortaleció su programa Pura Verde, que ya canaliza 65 millones de dólares para proyectos de adaptación y mitigación del cambio climático, y que en 2025 movilizó más de 22.600 millones de colones (unos 50 millones de dólares) en financiamiento sostenible.
“La innovación financiera también consiste en movilizar recursos hacia donde pueden producir un mayor impacto. Los bonos sostenibles y Pura Verde son una muestra concreta de cómo podemos convertir el financiamiento en una herramienta para acompañar la transición hacia una economía más sostenible y resiliente”, declaró en un comunicado la directora de Experiencia de Marca, Relaciones Corporativas y Sostenibilidad del BN, Silvia Chaves.
La funcionaria afirmó que el objetivo de la entidad es que “la sostenibilidad se traduzca en oportunidades reales de inversión, crecimiento y desarrollo para las personas, las empresas y el país”.
El Banco Nacional fue fundado en 1914, en medio de la Primera Guerra Mundial, cuando el entonces presidente de Costa Rica, Alfredo González Flores, tomó la decisión de crear el primer banco público del país, que en la actualidad emplea a 5.800 colaboradores y se ha caracterizado por iniciativas de apoyo a la vivienda, a los agricultores y a las pequeñas y medianas empresas, entre otras.
La cartera de clientes de la entidad es de 2,8 millones de personas, que representan más del 50 por ciento de la población de Costa Rica, y posee el 20,1 por ciento de participación del mercado de crédito del país.
