Mohamed Khaled, titular de Energía y Petróleo en el Gobierno anterior, fue sustituido por el experto energético Mohamed Abdelfattah. El exministro y diplomático Ba Ousmane asumió la cartera de Defensa, en sustitución del general Hanana Ould Sidi, mientras que El Mokhtar Ould Ahmed Bousseif fue designado ministro del Interior.
La cartera de Pesca e Infraestructuras Marítimas y Portuarias quedó en manos de Aïchata Lam, mientras que Mohamed Babana fue designado ministro de Cultura, Artes, Comunicación y Relaciones con el Parlamento, cargo desde el que ejercerá también como portavoz del Gobierno.
Sin embargo, Mohamed Salem Ould Merzoug continuó al frente del Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Cooperación Africana y de los Mauritano del Exterior, y Mohamed Ould Soueidatt conservó la cartera de Justicia.
La remodelación se produjo tras la dimisión del anterior Ejecutivo y la reconducción, el viernes, de El Mokhtar Ould Djay como primer ministro.
Tras su confirmación, el jefe del Gobierno subrayó la necesidad de reforzar la protección social para ayudar a los sectores más vulnerables a afrontar las consecuencias de la inestabilidad de los mercados mundiales.
También destacó el empleo, la formación y el empoderamiento de los jóvenes, así como el desarrollo de las ciudades y de las regiones más alejadas del país.
La dimisión del Gobierno mauritano se produjo dos años después de su investidura y tras la divulgación de una investigación sobre los incendios ocurridos los días 21 y 22 de agosto en instalaciones de la Sociedad Mauritana de Electricidad (Somelec) que arroja numerosas irregularidades que provocaron apagones de varios días en la mayoría de los barrios de Nuakchot.
