“En caso de que los estadounidenses y sus aliados quieran dañar nuestras infraestructuras, la República Islámica empleará obviamente todas sus capacidades y destruirá sus capitales y activos”, advirtió el subcomandante político de la Guardia Revolucionaria, el general de brigada Yadolá Yavani, en una entrevista con la cadena iraní Al Alam.
Según Yavani, entre los objetivos figuran “los siete importantes cables de internet que pasan por debajo de las aguas del estrecho de Ormuz”, lo que según el militar, conllevará “serios daños para Estados Unidos y sus aliados regionales”.
Hace dos semanas, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, también afirmó que Irán podría atacar infraestructuras tecnológicas vinculadas a EE.UU. en la región, valoradas en más de dos billones de dólares, incluidos cables submarinos de internet, centros de datos e instalaciones de inteligencia artificial, si el país vuelve a ser atacado.
“Todavía no hemos incluido estos activos entre nuestros objetivos, pero si estalla una guerra, muchos de estos cables, centros de datos, instalaciones de inteligencia artificial y otros lugares serán destruidos”, detalló Rezaei.
Las negociaciones entre Irán y EE.UU. se encuentran estancadas con renovados esfuerzos por parte de Pakistán, uno de los mediadores, de reconducir la situación.
Para ello, el jefe del Ejército paquistaní, el mariscal de campo Asim Munir, se encuentra de visita en Teherán, donde mantiene reuniones con los altos cargos iraníes.
Mientras tanto, Irán y Estados Unidos continúan el pulso en el estrecho de Ormuz, con continuos ataques iraníes contra buques que tratan de cruzarlo y Washington tratando de mantener la estratégica vía abierta a la navegación de petroleros.
