La magistrada dispuso que el Ejecutivo no podrá retirar ni dañar árboles mientras continúe el litigio, con lo que amplía la prohibición que había dictado hasta este lunes, y pidió al Gobierno que aclare cualquier “ambigüedad” en su compromiso de no talar más.
La disputa judicial comenzó después de que trabajadores talaran más de 400 árboles en un solo fin de semana a principios de octubre y la Administración defendió la actuación como parte de un plan de gestión del paisaje elaborado en 2019.
Sin embargo, Reyes cuestionó que las obras respondieran a ese objetivo y no a la voluntad de acelerar la remodelación impulsada por Trump.
La demanda, presentada por la organización D.C. Preservation League y dos golfistas, alega que el Gobierno no ha evaluado adecuadamente las consecuencias ambientales y patrimoniales del proyecto.
El proyecto pretende transformar el campo de golf East Potomac Golf Links, situado en una isla artificial al sur de la explanada nacional, en un recinto capaz de albergar torneos profesionales.
