De Elon Musk a Bernie Sanders, ¿adónde va el dinero en unas elecciones con gasto récord?

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Washington, 27 oct (EFE).- Las elecciones legislativas de 2026 en EE.UU. se encaminan a ser las más caras de la historia, con miles de millones de dólares invertidos en publicidad, aportes de personalidades como Elon Musk, Bernie Sanders y el presidente Donald Trump, y gastos récord en las reñidas contiendas de Texas, Ohio y Míchigan.

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El gasto en anuncios emitidos y espacios publicitarios reservados ya supera los 10.000 millones de dólares de cara a los comicios de medio mandato del 3 de noviembre, según datos de la plataforma de monitoreo AdImpact, que ha estimado un gasto total en torno a los 11.600 millones de dólares para este ciclo electoral.

Hasta ahora, el desembolso en publicidad ya emitida en contiendas al Congreso supera en 872,2 millones de dólares al registrado a estas alturas en los comicios legislativos de 2024, afirma AdImpact en un informe del 14 de octubre.

Esto demuestra la importancia de estas elecciones, en las que el Partido Republicano se juega sus exiguas mayorías en el Congreso, que renovará un tercio del Senado y los 435 escaños de la Cámara de Representantes. También se elegirán más de 30 gobernaciones estatales.

Las recaudaciones han estado impulsadas por el entusiasmo alrededor de candidatos demócratas y contribuciones de "megadonantes" como Elon Musk.

Musk, que se ha reconciliado con Trump después de su sonado desencuentro público del año pasado, ha gastado al menos 276 millones de dólares entre julio y septiembre a favor de los candidatos republicanos, para un acumulado que ya supera los 400 millones en el ciclo 2025-2026.

El magnate tecnológico es, por mucho, el mayor donante este periodo, según reportes de asesoras y compañías de rastreo de datos.

También han contribuido a la causa republicana la pareja de empresarios Elizabeth y Richard Uihlein, con aportes de unos 138 millones, y el financiero Jeff Yass y su esposa Janine, con 110 millones.

El propio presidente estadounidense anunció recientemente que ha destinado más de 400 millones de dólares para ayudar a los republicanos en estos comicios, en los que las encuestas apuntan a que la oposición demócrata podría recuperar el control de la Cámara Baja e incluso disputar el Senado.

Por otro lado, empresas vinculadas al empresario George Soros han donado más de 100 millones de dólares a los demócratas, mientras que el exalcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ha destinado unos 80 millones.

El senador Bernie Sanders y la congresista Alexandria Ocasio-Cortez anunciaron recientemente que transfieren un millón de dólares cada uno de sus fondos de campaña para apoyar al candidato demócrata a senador por Míchigan, Abdul El-Sayed, quien ha cargado contra la influencia de empresarios y su dinero en la política estadounidense.

La de El-Sayed y su oponente Mike Rogers está entre las carreras por el Congreso con mayor inversión publicitaria de estas elecciones, con 295,3 millones de dólares hasta el 12 de octubre, incluyendo también lo invertido en las primarias.

Solo la superan las campañas por el Senado de Texas, que se disputan ahora el demócrata James Talarico y el republicano Ken Paxton (490,4 millones de dólares) y de Ohio (431,7 millones de dólares), donde el actual senador republicano Jon Husted defiende su escaño frente al demócrata Sherrod Brown en una elección especial.

Según AdImpact, esta de Texas es la segunda contienda no presidencial con mayor gasto publicitario registrado en la historia, solo por detrás de la elección al Senado en Ohio de 2024 (543 millones de dólares).

Los republicanos van a la delantera (54 %) en inversión publicitaria, un cambio drástico respecto al mismo periodo de 2024, cuando lideraban los demócratas (55 %).

En una polémica decisión, Trump prometió que entregaría "cheques" de 5.000 dólares a cada estadounidense adulto si los republicanos ganan en las elecciones de medio mandato.

Expertos han puesto en duda la viabilidad de estos pagos, que en su totalidad superarían el billón de dólares y necesitan autorización del Congreso.

La semana pasada, durante un mitin de campaña en Carolina del Norte, el presidente condicionó la pronta resolución de las reclamaciones pendientes por la contaminación del agua en la base militar Camp Lejeune a que los republicanos conservaran ambas cámaras del Congreso. "Si no ganamos, no hay dinero", afirmó.