"La experiencia de los últimos años ha demostrado que este organismo se ha visto influido por consideraciones políticas y se ha alejado del ejercicio imparcial de las responsabilidades que le atribuye su Estatuto", afirmó Hossein Derakhshandeh, subdirector de la Organización de Energía Atómica de Irán, durante la conferencia ministerial del OIEA en Incheon, al oeste de Seúl.
Las declaraciones del funcionario iraní se producen después de que la Junta de Gobernadores del OIEA adoptara en septiembre una resolución que critica a Irán por incumplir sus obligaciones de no proliferación nuclear y remitiera el asunto al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que examinará el caso este martes.
El OIEA reclama acceso a instalaciones nucleares iraníes para verificar las actividades y el material nuclear del país, después de que Teherán restringiera la cooperación con sus inspectores tras los ataques de Israel y Estados Unidos de junio de 2025, una situación que se agravó con los nuevos bombardeos de ambos países en febrero pasado, que desencadenaron la actual guerra en Oriente Medio.
En la conferencia, Derakhshandeh calificó los ataques de ilegales y criticó la respuesta del OIEA, la agencia atómica de la ONU, como insuficiente. También denunció que una central nuclear en construcción por empresas iraníes fue alcanzada por ataques estadounidenses.
"Estas instalaciones están todas bajo las salvaguardias del OIEA. Estos ataques constituyen una violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas, del derecho internacional y de las resoluciones de la Conferencia General del Organismo sobre la prohibición de ataques contra instalaciones nucleares pacíficas", señaló el funcionario iraní.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, canceló su participación presencial en el evento en Corea del Sur y explicó mediante un videomensaje que debía viajar a Nueva York para el informe ante el Consejo de Seguridad.
El propio Grossi fue duramente criticado en septiembre por Teherán, que lo acusó de ayudar a justificar la guerra que Estados Unidos e Israel lanzaron contra el país persa con informes "controvertidos" sobre el programa nuclear iraní.
