La cepa Bundibugyo del ébola amenaza con extenderse en África mientras se busca una vacuna

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Nairobi, 27 oct (EFE).- La cepa Bundibugyo del ébola, que este martes rebasó la barrera de los 10.000 casos confirmados -entre ellos 4.887 muertos- en la República Democrática del Congo (RDC), amenaza con extenderse por África mientras la Organización Mundial de la Salud (OMS) busca a la carrera una vacuna para atajar esta variante.

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Ante su creciente amenaza, la agencia de salud pública de la Unión Africana (UA) convocó una reunión virtual para el 28 de octubre, en la que participarán los ministros de Sanidad del continente.

Estas son las seis claves para comprender cómo la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30 % y el 50 %, se ha extendido a otros países:

Se trata de la decimoséptima epidemia de ébola en la RDC y se ha convertido en la segunda peor de esta enfermedad de la historia.

Aunque el brote se declaró oficialmente el 15 de mayo en la provincia de Ituri (este), la OMS estima que el virus comenzó a circular en la región en febrero.

Hasta la fecha, se ha propagado a ocho de las 26 provincias de la RDC: Ituri (epicentro) y Kivu del Norte (este), Tshopo (centro-norte), Bas-Uélé (norte), Haut-Uélé (noreste), Kivu del Sur (este), Ubangui del Sur (noroeste) y Ubangui del Norte (norte).

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió en agosto de que se trata del brote de más rápida propagación registrada ahora y tiene el potencial de convertirse en la peor epidemia de ébola, puesto ocupado por la que golpeó a África occidental entre 2014 y 2016, que causó 11.000 muertos y 28.000 casos.

La epidemia se propagó a la vecina Uganda, donde la OMS declaró el 26 de agosto el fin del brote, después de contabilizarse 20 contagios confirmados, incluidos 15 importados de la RDC, entre los que hubo dos muertos.

Aunque Kampala sostiene que sigue sin contar con nuevos casos dentro de su territorio, el país ha servido de tránsito para que el virus llegue a Kenia y Nigeria.

De hecho, la agencia de salud pública de la UA afirmó que es posible que la paciente de Nigeria y el caso índice de Kenia se cruzaran en el aeropuerto de Entebbe (Uganda) el 3 de octubre, cuando ambos transitaron por él.

Este domingo, sesenta personas identificadas en Uganda como contactos del primer caso de ébola registrado en Kenia superaron 21 días de cuarentena sin mostrar síntomas de la enfermedad.

Kenia confirmó el pasado 5 de octubre su primer caso importado de ébola, correspondiente a un hombre de cuarenta años que había vivido los últimos siete en la RDC.

El paciente cero recibió tratamiento en varios hospitales congoleños antes de viajar por carretera hasta Kampala y, posteriormente, volar a Nairobi, donde aterrizó el 3 de octubre y murió dos días después.

Desde entonces, este país ha registrado nueve casos confirmados, incluidos dos fallecidos, sin registrarse transmisión comunitaria.

Además, Kenia dio de alta este lunes a los 20 primeros contactos de los 135 rastreados.

Nigeria confirmó el 20 de octubre un caso de ébola importado y detectado en Abuya, correspondiente a una ciudadana suiza de origen ugandés que ronda los cuarenta años y es esposa de un diplomático suizo en Nigeria.

La mujer regresó tras unas vacaciones en Uganda y no viajó recientemente a la RDC, según confirmó el Gobierno de Suiza.

Análisis genómicos indican que el virus detectado en el caso de Nigeria guarda relación genética con el virus identificado en uno de los nueve contagios registrados en Kenia, si bien no se ha confirmado todavía una transmisión directa entre los casos.

La ciudadana suiza fue trasladada e ingresada este lunes en un hospital de Ginebra.

Junto a estos países africanos, se ha detectado un caso vinculado a la epidemia en Francia.

A esta infección se suman tres personas evacuadas, tras contraer el virus en la RDC, a Países Bajos (uno) y Alemania (dos).

Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), los cuatro contagios se corresponden con personas que trabajaban en el sector sanitario o en labores humanitarias en zonas afectadas por la epidemia en la RDC.

Ninguno de estos países europeos ha detectado una transmisión comunitaria del ébola.

Debido a que se trata de una cepa poco habitual, aún carece de tratamientos y vacunas específicos.

La OMS trabaja en dos vacunas que han iniciado ensayos de fase 1 en humanos y que, hasta ahora, se han mostrado seguras, si bien su desarrollo podría llevar meses.

Esta agencia de la ONU informó el viernes pasado sobre el comienzo de un estudio clínico en la RDC para evaluar varias posibles vacunas contra la cepa de Bundibugyo.

Paralelamente, la RDC inició a finales de agosto una campaña de inmunización con la vacuna Ervebo, única disponible a gran escala y diseñada en principio para la variante Zaire del virus -más común-, pero que ha dado indicios positivos contra Bundibugyo en animales.