La resolución, basada en un borrador de Estados Unidos, se votará la víspera de la expiración del mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso), el 30 de octubre, cuya renovación prevé votar el Consejo de Seguridad, pero eliminando la referencia al referéndum.
Los refugiados rechazan el plan de autonomía -que Estados Unidos defiende como "única base" para negociar-, así como el cambio de nombre de la misión, que desvirtuaría su función original de organizar un referéndum de autodeterminación, mediante una consulta popular en la que los saharauis eligieran entre la independencia o la integración en Marruecos.
Ante la inminente votación en la ONU, los saharauis salieron a protestar masivamente en la Wilaya de Auserd, dando continuidad a las manifestaciones que llevaron a cabo a lo largo de la semana en otras zonas de los campamentos, según informó la agencia del Frente Polisario, SPS.
Durante las movilizaciones, expresaron su "total rechazo a la autonomía o a cualquier solución que vulnere el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia" y reafirmaron su apoyo "inquebrantable" al Frente Polisario como "único representante legítimo y líder en la lucha por la libertad".
Los refugiados insistieron en que "los sacrificios del pueblo saharaui durante mas de 50 años no serán en vano y nadie podrá sustituir a los saharauis en la elección de su futuro, ya que ninguna fórmula puede imponerse al derecho a decidir".
Las protestas constituyen, según la nota, una respuesta a los "continuos intentos dentro del Consejo de Seguridad de imponer el estatus quo y la ocupación ilegal, y usurpar el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación".
Los independentistas saharauis advierten de que cerrar la puerta a un referéndum de autodeterminación pondría en riesgo el proceso de paz.
