“No, una cosa no tiene que ver con la otra”, respondió el jefe del Gobierno portugués al ser preguntado por las posibles repercusiones del siniestro en los proyectos de alta velocidad de su país.
Portugal desarrolla tres grandes ejes de alta velocidad, según la empresa pública Infraestruturas de Portugal. La línea Lisboa-Oporto tiene prevista la conclusión del tramo Oporto-Oiã en 2030, del Oiã-Soure en 2032 y del Soure-Carregado en 2033. La conexión Oporto-Vigo tiene sus estudios sometidos a evaluación ambiental y las obras de su primera fase están previstas entre 2028 y 2033.
El tercer eje es Lisboa-Madrid, cuyo tramo Évora-Elvas está en proceso de certificación. El proyecto contempla también una nueva conexión entre Lisboa y Évora, una tercera travesía del Tajo, los accesos ferroviarios al futuro aeropuerto Luís de Camões y el enlace fronterizo Elvas-Caia.
Montenegro afirmó que todas estas infraestructuras deben reunir los requisitos de seguridad necesarios para evitar accidentes.
El primer ministro explicó que había hablado con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, para transmitirle las condolencias del Ejecutivo y del pueblo portugués y ofrecer toda la ayuda que pudiera ser necesaria.
Ese apoyo, precisó, podría abarcar tanto la asistencia técnica en el ámbito ferroviario como los medios de socorro, protección civil y atención psicológica.
“Sentimos siempre que hay un accidente de estos en cualquier parte del mundo, pero cuando es aquí al lado lo sentimos todavía más”, expresó.
Preguntado por un ciudadano portugués desaparecido en el accidente con el que las autoridades no han podido contactar, Montenegro dijo desconocer en qué circunstancias se encontraba y rechazó confirmar su fallecimiento por carecer de información.
El accidente, ocurrido este miércoles en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, dejó al menos 69 muertos y alrededor de 200 heridos. La Guardia Civil ha recibido 67 denuncias por desaparición, que podrían corresponder a víctimas pendientes de identificar.
La Presidencia de la República portuguesa aplazó el acto previsto para el miércoles por los 170 años del ferrocarril en Portugal, en solidaridad con las víctimas y el pueblo español. El presidente, António José Seguro, envió además al rey Felipe VI sus condolencias y sus deseos de pronta recuperación para los heridos.
El ministro portugués de Exteriores, Paulo Rangel, trasladó el pésame a su homólogo español, José Manuel Albares, mientras que el titular de Infraestructuras y Vivienda, Miguel Pinto Luz, expresó su solidaridad con los afectados y su reconocimiento a los equipos de socorro.
