"En el distrito de Kuraginski, en la cuenca alta del río Kazir, falleció ayer Vitali Elfímov, oriundo de la aldea de Petrovpávlovka, uno de los mejores cazadores de osos de la región", escribió en MAX, la red de mensajería rusa, la diputada local Yelena Pénzina.
Según la legisladora, "a pesar del riesgo para sus vidas, los cazadores y guardabosques siguen protegiendo a la población local".
"Otro oso de gran tamaño fue abatido", añadió, al puntualizar que en lo que va de mes han sido cazados 1.830 animales, 1.122 de ellos durante la campaña de control de población y otros 708 por cazadores locales.
Con la muerte de este cazador, el número de víctimas de ataques de osos en Krasnoyarsk ascendió a nueve personas, indicó.
En los últimos meses en Siberia y el Lejano Oriente ruso se ha agravado la situación debido a la presencia de osos en las poblaciones, algo que ha provocado la muerte de al menos 29 personas en Rusia en 2026. Krasnoyarsk es la región con más incidentes de este tipo.
En la también siberiana región de Irkutsk las autoridades lanzaron una campaña de caza para neutralizar a más de medio millar de osos pardos a fin de controlar su población tras la muerte de varias personas en las últimas semanas.
El gobernador de Irkutsk, Ígor Kóbzev, indicó a raíz del comienzo de la campaña de cacería de osos iniciada el 2 de octubre pasado, que todos los días los servicios de emergencias reciben hasta 80 llamadas por la irrupción de estos animales en zonas urbanas.
También se han reportado casos de ataques de osos en Buriatia, Kamchatka, Kémerovo, Novosibirsk, Komi, ésta última en la parte europea de Rusia, e incluso hasta en las cercanías de la ciudad balneario de Sochi, a orillas del mar Negro.
En las zonas aledañas al lago Baikal las autoridades ofrecen hasta 15.000 rublos (180 dólares) por cada ejemplar cazado, mientras que en Tomsk esta cifra podría ascender al doble, según propuso el departamento regional de pesca y caza.
El partido de los Verdes llamó a la Duma o cámara de diputados a establecer la imposición de multas de hasta 30.000 rublos (unos 360 dólares) por alimentar deliberadamente a estos animales y no velar por el tratamiento de los desechos, algo que también atrae a los osos a los asentamientos humanos.
En tanto, los expertos estiman que la crisis desatada por los ataques de osos podría declinar de modo natural para fines de año, ya que estos animales se esconderán próximamente en sus madrigueras para hibernar.
