El valor de asumir el fracaso personal y social y la valentía de afrontarlo en busca de una solución son algunas de las enseñanzas de esta cinta, que cuenta la historia de alguien que vuelve a su pueblo natal después de fracasar personal y laboralmente en todos los proyectos que emprendió en Madrid al irse en busca de mejores oportunidades.
"El cine es ideal para mostrar estos personajes erráticos y controvertidos que se enfrentan al fracaso", explicó el cineasta español en una comparecencia para hablar de esta coproducción hispanoperuana.
"Por razones de supervivencia, por miedo o educación tendemos a ocultar nuestros defectos y miserias en una sociedad donde, en apariencia, todo es felicidad, pero la vida es también sufrimiento, dolor, y enfrentarlo te ayuda a no sentirse solo", señaló.
En su papel, Nidia Bermejo subsiste con trabajos informales precarios y mal remunerados, un personaje del que se vale el director, en cierto modo, para confrontar dos migraciones: la de los españoles que marcharon del medio rural al urbano y la de los extranjeros que llegan a España en busca de mejores oportunidades económicas.
El personaje de este hombre errático y a la deriva empieza a encontrarse cuando, a cambio de casi nada, recibe el apoyo y solidaridad de una inmigrante latinoamericana que conoce accidentalmente.
Ella lo reintroduce en la comunidad donde viven sus familiares y amigos, un pequeño municipio del norte de la provincia española de Palencia, Cervera de Pisuerga, en la vieja Castilla.
