"Los trabajos comenzarán con la recuperación de 160 MW de capacidad de generación eléctrica en Macagua, con la meta de recuperar un total de 672 MW entre ambas centrales en los próximos dos años", señaló la legación en una publicación en X.
La embajada compartió fotografías de representantes de IMPSA, el Ministerio de Energía Eléctrica y el encargado de negocios de Estados Unidos, John Barret, desde una de estas centrales hidroeléctricas, ubicadas en el estado Bolívar (sur, fronterizo con Brasil).
En agosto pasado, el Gobierno venezolano firmó un addendum (apéndice) de contrato con IMPSA para reactivar los trabajos de construcción de la central hidroeléctrica Tocoma, en medio de constantes cortes eléctricos en el país, especialmente en regiones alejadas de Caracas.
La presidenta encargada del país suramericano, Delcy Rodríguez, señaló entonces que el objetivo de este contrato es culminar Tocoma para fortalecer el sistema hidroeléctrico venezolano.
La construcción de Tocoma, que forma parte del complejo hidroeléctrico de Guayana junto con las centrales Guri, Macagua y Caruachi, comenzó en 2007, durante el Gobierno del entonces presidente Hugo Chávez (1999-2013), y estaba previsto que concluyera en 2014, según la ONG Transparencia Venezuela.
Sin embargo, las obras se paralizaron con el 87,19 % de avance, asegura la organización.
Venezuela sufre desde hace años fallas en el suministro eléctrico, sobre todo en regiones alejadas de Caracas, de las que el chavismo ha responsabilizado a las sanciones extranjeras, principalmente las estadounidenses, y a "saboteos"; mientras que la oposición y expertos aseguran que es el resultado de la corrupción y la falta de mantenimiento, entre otros factores.
El pasado 21 de octubre, la Asociación Venezolana de Ingeniería Eléctrica, Mecánica y Profesiones Afines (Aviem) estimó que la recuperación del sistema eléctrico en el país requiere de una inversión de 40.000 millones de dólares y un plan "maestro" que podría extenderse por 10 años, luego de más de una década de desinversión.
