La compañía informó en un comunicado de que el incidente se produjo este jueves hacia las 18:00 hora local (10:00 GMT), cuando se registró actividad sísmica en una zona de falla geológica que provocó vibraciones en el interior de la explotación.
Rio Tinto confirmó que tres empleados resultaron heridos y que no se registraron víctimas mortales, mientras que la empresa operadora de la mina había informado previamente de 15 trabajadores lesionados, según recogieron medios mongoles.
La multinacional señaló que las operaciones subterráneas permanecerán suspendidas hasta que concluya una revisión de seguridad, sin precisar cuándo podrían reanudarse ni el posible impacto sobre la producción.
De acuerdo con la empresa operadora de la mina, los responsables de la explotación activaron los protocolos de emergencia y prestaron atención médica a los afectados, cuyo estado general era estable, mientras continuaban las evaluaciones sobre las causas del accidente y las condiciones de seguridad.
La compañía no ha ofrecido por ahora una estimación de las pérdidas económicas derivadas del accidente ni de la duración prevista de la suspensión.
Oyu Tolgoi, situada en la provincia de Ömnögovi, en el desierto de Gobi, combina la extracción a cielo abierto con operaciones subterráneas y constituye uno de los principales proyectos mineros de Mongolia.
La explotación, que cuenta con importantes reservas de cobre y oro, tiene relevancia para el suministro internacional del metal rojo, utilizado en redes eléctricas, vehículos eléctricos y otras tecnologías vinculadas a la electrificación.
Según las previsiones de la minera, la explotación alcanzará una producción media de unas 500.000 toneladas anuales de cobre entre 2028 y 2036, sumando las minas a cielo abierto y subterránea.
Rio Tinto controla el 66 % del proyecto, mientras que el Gobierno mongol posee el 34 % restante, una asociación que ha atravesado durante años disputas por cuestiones fiscales, sobrecostes y las condiciones para desarrollar las instalaciones subterráneas.
En 2015, ambas partes alcanzaron un acuerdo para desbloquear la expansión de la explotación, que había quedado paralizada por diferencias sobre su financiación y las condiciones del proyecto.
