Kévin T. intentó quitarse la vida en su celda y fue trasladado posteriormente a un hospital, donde permaneció varias horas antes de regresar a prisión, según los diarios Le Figaro y Le Parisien, así como el canal BMFTV.
Sus abogados, Baptiste Bellet y Elliot Amzallag, lamentaron la divulgación de una información que, según señalaron, pertenece a la esfera privada de su cliente.
"Este intento de suicidio plantea interrogantes legítimos sobre su estado psicológico, que deberá ser objeto de una evaluación médica exhaustiva", afirmaron los letrados a Le Figaro. Sin embargo, una evaluación en ese sentido efectuada pocos días después de su arresto no detectó síntomas de descompensación aguda ni signos de actividad alucinatoria o delirante.
El 23 de octubre, Kévin T. abrió fuego con un arma automática desde un vehículo contra varias personas en Trappes y La Verrière, y le provocó la muerte a un ciudadano francés de 26 años y heridas a siete personas más, cuatro de ellas graves, incluida una niña.
La Fiscalía Nacional Antiterrorista francesa (PNAT) contabiliza además otras veintidós personas que fueron objeto de disparos o cuyos vehículos resultaron alcanzados por las balas, sin que sufrieran lesiones físicas.
El sospechoso fue imputado y puesto en prisión preventiva en el marco de una investigación por asesinato e intentos de asesinato en relación con una empresa terrorista, con agravante de motivación racista.
