"Es la mayor crisis política del Gobierno, es de tal envergadura que ha generado profundas diferencias entre los partidos del propio oficialismo, que están exigiendo responsabilidades", dijo a EFE Margarita Peña, abogada de la Coordinadora Feminista 8M, una de las organizaciones que convocaron la protesta.
"Es una decisión que atenta contra los derechos de las víctimas y contra la tranquilidad de toda la sociedad", agregó.
Las feministas exigieron la renuncia inmediata del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, quien firmó los polémicos decretos que otorgaron los beneficios penitenciarios a 56 pederastas y a quien Kast volvió a blindar este martes en el cargo.
"A los ministros los nombra el presidente de la República y les pide el cese de funciones él mismo; no diputados o senadores", subrayó el mandatario ultraderechista desde Roma, en alusión a la presión que está ejerciendo la oposición y los sectores moderados de su gobierno para que aparte a Rabat.
A quien sí cesó la semana pasada fue al ya exsubsecretario de Justicia Luis Silva por publicar un video no autorizado en sus redes sociales exculpándose y responsabilizando a su entonces superior.
"El ministro puso su firma y liberó a delincuentes después de meses prometiendo seguridad. ¿Qué seguridad le garantizan a las mujeres y los niños y niñas si hoy en día los delincuentes sexuales están sueltos?", indicó por su parte Bárbara Sepúlveda, de la Asociación de Abogadas Feministas de Chile, otra de las organizaciones convocantes.
Formadas en bloque frente a la Plaza de la Constitución de Santiago, a pasos del palacio presidencial, y vestidas con pañuelos verdes, morados y rojos, las manifestantes corearon el lema feminista que el colectivo artístico LasTesis popularizó en 2019, durante las multitudinarias protestas que sacudieron Chile.
"El Estado opresor es un macho violador" o "El violador eres tú, son los ‘pacos’ (policías), los jueces, el Estado, el presidente" son algunas de las estrofas que miles de mujeres entonaron hace siete años en todo el mundo, en lugares tan lejanos como México, Nueva York, Madrid o Turquía, y que este martes se volvieron a escuchar en Santiago.
"No puede ser que un Gobierno que hizo gárgaras con la seguridad durante su campaña libere a condenados por delitos tan graves como violar a niños. Este es un Gobierno de impunidad. Queremos que Rabat salga y no vamos a descansar hasta que eso pase", aseguró a EFE Gabriela Bravo, una de las manifestantes, de 39 años.
Elizabeth Garay, otra de las asistentes a la marcha, reconoció a EFE que sentir "rabia" por la "impunidad total de esos violadores de niños": "Lo peor es que ni Kast ni Rabat se quieren hacer responsables. Este señor se tiene que ir ahora", añadió.
El escándalo está teniendo un alto costo político para Kast, cuya aprobación cayó a mínimos desde su llegada al poder hace casi ocho meses y se situó por debajo del 30 % en las principales encuestas publicadas este fin de semana.
