El retroceso prolonga el deterioro del mercado laboral después de que en septiembre se destruyeran 68.000 empleos y en agosto otros 42.000. En los últimos doce meses, el empleo apenas ha aumentado en 17.000 personas, un 0,1 %.
Especialmente significativa fue la pérdida de 53.000 asalariados en el sector privado, en gran parte compensada por el aumento de 50.000 empleos públicos.
El comercio mayorista y minorista perdió 29.000 empleos, frente a los aumentos de 16.000 en la construcción y 15.000 en el sector educativo.
El desempleo juvenil (de 15 a 24 años) subió siete décimas, hasta el 13,7 %. Además, el 29,7 % de los canadienses mayores de 15 años vive en hogares con dificultades para afrontar gastos esenciales, dos puntos porcentuales más que hace un año.
Las cifras se conocen después de que el Gobierno de Mark Carney presentara el jueves unos presupuestos que contemplan movilizar inversiones por valor de 400.000 millones de dólares canadienses durante seis años y reforzar las ayudas a empresas y trabajadores afectados por los aranceles estadounidenses.
El Ejecutivo, que está negociando con la Administración del presidente Donald Trump un nuevo acuerdo comercial, reconoce que la guerra arancelaria con Washington ha frenado las contrataciones y que los nuevos gravámenes pueden moderar el crecimiento del empleo.
