El llamado 'senado' docente emitió una resolución, tras cerca de una semana de votaciones, que indica que este "no tiene confianza en la capacidad de la administración central para abordar eficazmente la actual crisis de agresiones sexuales en la Universidad de Cornell", según medios locales.
La acción se produce tras la crisis desatada en Cornell por la demanda de una antigua estudiante, bajo el seudónimo Jane Doe, que acusó a siete estudiantes de violarla durante horas en una casa de una fraternidad del campus en 2024, y aseguró que la universidad no investigó adecuadamente lo ocurrido.
De acuerdo con el canal NBC, la resolución fue aprobada por 75 votos a favor y 5 en contra, con 5 abstenciones y 5 miembros que no votaron, y no recomienda destituciones, incluyendo la del presidente de Cornell, Michael I. Kotlikoff, ni tampoco propone cómo gestionar las repercusiones de la polémica.
Los docentes señalaron en un comunicado que pese a los intentos de "silenciamiento" de la administración, quieren "expresar su descontento y exigir que Cornell lo haga mejor" en nombre de sus "estudiantes, colegas, personal y exalumnos", recoge CNN.
La presidenta del Consejo de Administración de Cornell, Anne Meinig Smalling, reconoció la "profunda indignación" que existe en el campus y consideró la moción de censura aprobada una "señal clara de que lo que le ocurrió a Jane Doe es inaceptable", pero reiteró el respaldo del órgano a Kotlikoff.
"Kotlikoff y su equipo directivo son los líderes adecuados para abordar, de manera reflexiva e integral, el grave problema de las agresiones sexuales en nuestro campus", agregó.
El caso ha generado críticas tanto por la respuesta de la universidad como por la investigación inicial.
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, criticó la actuación de la policía del campus de Cornell por no trasladar en 2024 a los fiscales las declaraciones de la joven, y encargó a la fiscal general del estado, Letitia James, una investigación criminal sobre el caso.
No obstante, esta semana, ante las presiones en los tribunales de la defensa de algunos de los acusados, la fiscal James anunció que se apartaba de la investigación y se la encargó a Jacqueline Kelly, una exfiscal federal que supervisó la acusación contra el rapero Sean 'Diddy' Combs.
La dirección de Cornell ha puesto en marcha una serie de iniciativas para "mejorar la seguridad en los campus, recuperar la confianza y apoyar mejor a los supervivientes de agresión sexual", entre ellas permitir que las denuncias de delitos sexuales en su campus sean remitidas por defecto a la Policía estatal de Nueva York.
