El año pasado, un homosexual fue asesinado en Brasil cada 26 horas, dijo el antropólogo Luiz Mott, coordinador de la estadística.
“Brasil necesita una política pública para combatir la homofobia. Es fundamental que el Congreso apruebe el proyecto de ley que iguala el racismo a la homofobia”, agregó el dirigente del Grupo Gay de Bahía.
Según el estudio, en el estado de Sao Paulo, el más poblado del país, fueron asesinadas 45 personas por homofobia, pero el que lidera la estadística es el nordestino Alagoas, con un 5,6 asesinatos por cada un millón de habitantes.
“El problema es la impunidad porque más del 70% de los crímenes no tuvieron identificado al asesino. La policía y la sociedad, en Brasil, convierten a la víctima en culpable, asocian al homosexual con un marginal”, dijo a la cadena Globo Mott.
Según el estudio, 188 de los asesinados eran gay, 126 travestis, 19 lesbianas y dos bisexuales.