El estudio fue realizado por los economistas Mario Mendonca yAdolfo Sachsida, que son investigadores del Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (IPEA) , dependiente de laPresidencia de la República, y publicado por el diario Folha deSao Paulo.
La posición de estos economistas no es la oficial, ya que afirman que existe “una posibilidad concreta de existencia de una burbuja en el mercado de inmuebles en Brasil ” que podría estallar con una posible elevación de la tasa de interés en el futuro, lo que encarecería el pago de las cuotas hipotecarias.
El ejemplo es comparar enero de 2008 con igual mes de 2012, lapso en el que los inmuebles en Rio de Janeiro crecieron 165% en precio y 135% en Sao Paulo.
Este avance se dio frente a una inflación acumulada del 25% y los casos de precios mayores al costo de vida también se dio en Brasilia, Fortaleza, Belo Horizonte y Recife.
“La insistencia del gobierno en calentar todavía más un mercado inmobiliario sólo tiende a empeorar el resultado final”, sostiene el estudio.
Los economistas dicen que no esperan un escenario catastrófico pero citan como negativos para una supuesta burbuja inmobiliaria al programa de vivienda social oficial Mi Casa Mi Vida y las obras de gran porte para el Mundial 2014 y los Juegos Olímpicos Rio 2016.
Folha de Sao Paulo informó que IPEA no coincide con el trabajo realizado en forma privada por dos de sus investigadores. IPEA argumenta que el volumen de crédito hipotecario en el país está lejos del caso de Estados Unidos, donde la deuda de vivienda involucra al 65% del PIB.
Desde 2007, según cita Folha de Sao Paulo, IPEA dijo que hubo rapidez en la expansión de financiación inmobiliaria en Brasil del 1,5% al 5,5% del PIB en 2012.
El gobierno de Rousseff y de su antecesor, Luiz Lula daSilva, lanzaron a los bancos públicos a la delantera de la concesión de créditos hipotecarios para vivienda, en el marco de las políticas anticíclicas contra la crisis internacional que se registra desde la segunda mitad de 2008.
