Captan imágenes de extrañas criaturas del fondo marino neozelandés

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Una expedición neozelandesa ha recogido miles de muestras de especies submarinas y captado imágenes inéditas de extrañas criaturas adaptadas a las inhóspitas condiciones de las profundidades del océano, confirmó hoy el grupo científico.

En un área de 10.000 kilómetros cuadrados y a una profundidad hasta 1.500 metros, tomaron unas 5.000 muestras que los científicos de NIWA cree que son nuevas para la ciencia o para Nueva Zelanda.

En esta expedición se exploró por primera vez los montes submarinos Tangaroa, situados a unos 200 kilómetros de la ciudad de Wahakatane (Isla Norte) y que forma parte de la cordillera submarina Kermadec.

Allí se confirmó la presencia de un volcán y un área hidrotermal que tenía una especie de humo blanco y se captaron imágenes y muestras de extraños especímenes de percebes y gambas o enormes mejillones de hasta 30 centímetros de largo en los montes.

Durante la expedición se constató que "estos animales están específicamente adaptados a aguantar los grandes niveles de sulfuro de hidrógeno gaseoso y agua caliente que produce el conducto hidrotermal", explicó a Efe el jefe de la expedición Malcolm Clark.

El líder de la expedición comentó que los cañones estudiados son parecidos a los valles profundos y desfiladeros que existen en Nueva Zelanda, aunque se conoce muy poco de ellos.

"El fondo de estos cañones generalmente está compuesto de barro espeso, pero también tiene piedras y pedruscos que se han caído de las paredes", que son rocosas y tienen corales y esponjas, además de barro y arena, comentó el científico neozelandés.

Durante la expedición, la cámara a veces provocó pequeñas avalancha, lo que muestra que se trata de una zona frágil y delicada frente a potenciales actividades de exploración y extracción de recursos energéticos o minerales o de pesca a profundidad.

Los estudios, que fueron financiados por el Gobierno neozelandés, servirán para comprender la vulnerabilidad de las comunidades que habitan las profundidades del mar frente a las actividades humanas como la perforación del lecho marino, la pesca y minería.

Las muestras se suman a la información sobre las estructuras y comportamientos de las comunidades biológicas en la cadena Kermadec,donde hay unos 50 volcanes submarinos que se extienden a lo largo de unos 1.500 kilómetros.