Dos líderes mapuches encarcelados vuelven a iniciar huelga de hambre

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SANTIAGO. Los encarcelados líderes mapuches Héctor Llaitul y Ramón Llanquileo iniciaron el miércoles una nueva huelga de hambre, ingiriendo solamente líquidos, en la cárcel de la localidad de Angol (sur), en demanda de una recalificación de sus condenas.

Llaitul y Llanquileo, considerados líderes de la radical Coordinadora Arauco Malleco que lucha por la restitución de tierras ancestrales, sostuvieron el año pasado una huelga de hambre líquida por 86 días.

“A partir del día de hoy miércoles 14 de Noviembre, nuevamente, damos inicio a una huelga de hambre líquida, hasta las últimas consecuencias si fuese necesario”, dijeron en una declaración pública difundida en medios locales.

“Hemos sido perseguidos y condenados injustamente a través de la aplicación de la Ley Antiterrorista”, agregaron en la declaración, alegando además la violación del principio jurídico del ’nos bis in idem’, es decir que fueron condenados dos veces por el mismo delito tanto por la justicia civil como militar.

El 9 de junio del año pasado, Llaitul y Lanquileo junto a otros dos indígenas mapuches pusieron fin a 86 días de huelga de hambre líquida, tras establecerse una comisión oficial para tratar los reclamos de tierras de los mapuches, la mayor étnia autóctona chilena.

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Esa vez también pedían la anulación de las condenas a 8 y 14 años que recibieron por el ataque al fiscal Mario Elgueta y el robo de madera en 2008.

Los indígenas estiman que fueron juzgados bajo procedimientos de una ’ley antiterrorista’, como la utilización de testigos sin rostro, pese a que la justicia no tipificó sus actos como tales.

Los mapuches reivindican la restitución de tierras en el sur de Chile que consideran propias por derechos ancestrales y en ese marco protagonizan frecuentes choques con la Policía.

Primeros habitantes de Chile y parte de Argentina, los mapuches suman hoy unos 700.000 (entre los 16,5 millones de habitantes de Chile), concentrados en una reducida zona del sur chileno, con niveles de pobreza que doblan al resto de la población.

En octubre pasado, otros cuatro indígenas pusieron fin a una huelga de hambre tras 60 días, luego de que la Corte Suprema de Chile anuló sus condenas por el homicidio frustrado a un policía.