"Según el acta de acusación, Sandor Kepiro contribuyó los días 21 y 23 de enero de 1942 a la persecución y ejecución ilegal de civiles inocentes cuando comandaba una patrulla", anunció la oficina en un comunicado.
En Novi Sad, en el norte de Serbia, gendarmes y soldados húngaros mataron a más de 3.000 personas, serbios y judíos, entre ellos 147 niños.
"El proceso será en el tribunal de Budapest", agregó el comunicado, que no precisa la fecha. Hasta entonces Sandor Kepiro seguirá en libertad.
Este ex capitán de gendarmería, que abandonó Hungría tras la Segunda Guerra Mundial, vivió en Argentina hasta su regreso a Hungría en 1996.
Figura entre los primeros en la lista del centro Wiesenthal, que persigue a los ex criminales de guerra nazis.