El guardia abrió fuego contra el hombre, que estaba en un baño adyacente, tras escucharle gritar "Allahu Akbar" (Dios es el más grande) en árabe, dijo el portavoz policial Micky Rosenfeld.
Rosenfeld dijo que el guardia abrió fuego porque sospechaba que era un miliciano palestino. La víctima resultó ser un judío israelí de unos 40 años.
"El hecho de que gritara Allahu Akbar parece ser que fue lo que llevó al guardia de seguridad a dispararle", dijo. "Estamos investigando cuáles era los motivos (del fallecido)", dijo Rosenfeld.
El incidente ocurrió mientras centenares de fieles se reunían para orar en una de las zonas más delicadas de Jerusalén.
El Muro de los Lamentos es uno de los sitios más sagrados para el Judaísmo, y ante él rezan miles de personas cada semana. La plaza donde está el muro se sitúa junto al Monte del Templo, venerado por los judíos como uno de los lugares donde se levantaron dos templos bíblicos, y junto a la tercera mezquita más sagrada del Islam, al-Aqsa.
