PARÍS. El hombre, identificado como Imane L. de 29 años, compareció ante un juez, que lo imputó por “asociación de malhechores en relación con una empresa terrorista criminal”, informó la cadena de televisión “BFMTV”.
A continuación se decretó su ingreso en prisión, como lo había solicitado la Fiscalía antiterrorista.
Según la emisora “France Info”, se negó a responder en los interrogatorios a los que fue sometido en los locales de la Subdirección Antiterrorista de la policía francesa (SDAT), desde su expulsión por Turquía el domingo pasado.
Era objeto de una ficha “S” de los servicios secretos franceses para vigilarlo por las señales de radicalización que había mostrado, ya que consultaba habitualmente en páginas yihadistas y solía publicar en su cuenta de Twitter comentarios que alentaban al terrorismo, por ejemplo con comentarios elogiosos de las decapitaciones.
De hecho, había sido denunciado varias veces por internautas en la plataforma oficial Pharos, lanzada por el Gobierno francés para alertar de contenidos ilícitos en las redes sociales.
En declaraciones a “BFMV” bajo condición de anonimato, un médico del hospital La Timone de Marsella indicó que Amine L. desaparecía con frecuencia, y que no tenían noticias de él desde que el 15 de octubre se había tomado sus vacaciones de otoño.