Sarkozy: antecedentes de un político controversial

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[INFOGRAFÍA] Astuto, ambicioso, controversial y siempre al margen de la ley, el expresidente conservador francés Nicolas Sarkozy cuenta en su haber con media docena de causas judiciales como antecedentes.

El expresidente francés Nicolas Sarkozy se encuentra en la mira mundial tras ser inculpado en la madrugada del miércoles de corrupción activa, tráfico de influencias y encubrimiento de violación de secreto profesional.

Su figura, que ocupara el cargo de presidente de Francia entre 2007 y 2012, rompió todos los esquemas de la escena política de ese país tras una serie de turbios episodios, que parecieran no tener límites.

Uno de los hechos que se le inculpa tiene que ver sobre supuestas malversaciones durante su campaña presidencial en 2012. Los gastos sobrepasaron el tope legal autorizado y –lejos de facturarse a cuentas de su campaña– corrieron a cargo de su partido, Unión por un Movimiento Popular (UMP).

Otra de las investigaciones en torno a su figura tiene que ver con las acusaciones de financiación de la campaña electoral para la campaña presidencial de 2007, por parte del régimen libio de Muamar Gadafi. Las investigaciones se iniciaron en abril de 2013.

Entre las acusaciones en su contra no se escapa la del presunto tráfico de influencias. Las sospechas contra Sarkozy se dieron a partir de una conversación telefónica entre él y su abogado, que lo pusieron como sospechoso de haber tratado de obtener informaciones de un magistrado sobre un procedimiento que lo concernía. ¿El trato? Una promesa de un prestigioso puesto en Mónaco.

Otra causa que afecta al expresidente galo se remonta a julio de 2008, a partir de una sospecha de “simulacro de arbitraje” para favorecer al empresario Bernard Tapie en un arbitraje con el banco Crédit Lyonnais sobre la venta de la firma Adidas.

Por ese caso fueron imputadas por estafa cinco personas de una banda organizadas; entre ellas Tapie, además de uno de los jueces árbitros y Christine Lagarde, exdirector de gabinete de la entonces ministra de Economía.

Las irregularidades que salpican a Sarkozy tiene que ver también con los contratos firmados, sin licitación, entre el palacio presidencial del Elíseo y nueve institutos de sondeo durante su presidencia.

No menos importante, otra causa que involucra al expresidente tiene que ver con una malversación de fondos públicos sobre la financiación de un mitin de Nicolas Sarkozy, a fines de 2011, mitin que no fue inscripto en sus gastos de campaña.

La madrugada del martes, Nicolas Sarkozy fue interrogado por los investigadores en las oficinas policiales de Nanterre, al oeste de París, después de que su abogado fuera interrogado el lunes.

De esta manera, el expresidente se convirtió en el primer jefe del Estado francés obligado a prestar testimonio como detenido.

Como es de esperar, su entorno rechaza la validez legal de las escuchas telefónicas que provocaron su imputación, ya que entienden que violan el derecho de confidencialidad que existe entre un abogado y su cliente.

Sus allegados también denuncian un complot para evitar el regreso de Sarkozy a la escena política, con la vista puesta en las elecciones presidenciales de 2017.

El futuro, en ese sentido, es no es optimista. En un año, Sarkozy perdió quince puntos en las encuestas de los franceses de derecha sobre el político que prefieren como candidato a la presidencia, pasando de 66% a 50%.

Por su parte, el presidente francés François Hollande –quien sucedió a Sarkozy en la jefatura del Estado francés en la elección presidencial de 2012– se limitó a recordar los principios de “independencia de la justicia” y de “presunción de inocencia”.