De vuelta al Campo

Tenemos todas las riquezas para erradicar la pobreza y la inseguridad en nuestro país. Abundante energía eléctrica, tierra fértil, abundante agua, camino asfaltado, comunicación rápida, etc. Son recursos que la gran mayoría de la población desconoce y no puede usar porque cada vez está emigrando y aumentando los asentamientos alrededores de los centros urbanos del Paraguay y despoblando el campo, donde está nuestra mayor riqueza, claro para gente o familia que quieren producir o trabajar la tierra.

campesino en la chacra
Archivo, ABC Color

Sería necesario realizar un censo en los diferentes asentamientos urbanos para tener un informe de las familias que desean volver al campo y a qué rubro; ganadería, agricultura, horticultura, picicultura y otros; específicamente quienes quieran dedicarse a una correcta planificación acorde al gusto de cada familia.

Al implementar el proyecto: “De vuelta al Campo” las familias más vulnerables estarían multiplicando más sus recursos y aprovechando mejor lo que reciban del Estado como Tekoporã, tercera edad, ayuda social, canasta familiar y otros beneficios.

Esto requiere una planificación seria con un equipo técnico con gente capaz sin cargo político para evitar la corrupción a través del amiguismo partidario y así evitar la presencia de políticos oportunistas que solamente buscan el clientelismo para beneficio personal a cambio de migajas.

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Todo esto que viene sucediendo a diario en los alrededores de la capital: asalto, sicariato, asesinato, violaciones, abuso sexual, moto chorro en gran medida se debe al hacinamiento o tekorei de la gente sin ocupación o tarea específica a cumplir en el seno familiar o en la comunidad, que con la vuelta al Campo, de donde provienen la gran mayoría, estaríamos solucionando en gran medida el problema de la inseguridad en el Paraguay.

Urge la necesidad patriótica de descentralizar los asentamientos urbanos y colocar de vuelta a nuestra gente en su hábitat natural de donde no deberían haber salido: el Campo.

De nuestros legisladores no podemos esperar ningún cambio debido al enfrentamiento personal en que están sumergidos procurando defender a cualquier precio sus cargos y privilegios.

Con la vuelta de nuestros campesinos al Campo estaríamos recuperando nuestra tradición, cultura y la producción alimenticia y a la vez sacar a la gente de la informalidad en que está sumergida debido a la falta de planificación al abandonar el campo, llegando a los asentamientos urbanos sin idea o tarea específica y a la vez colapsando todo sistema de salud, educación y seguridad.

Así como J.K. tomo la decisión de llevar la capital del Brasil a un lugar desierto en aquella época para hoy ser un ejemplo para el mundo al convertir Brasilia en modelo y proyecto para futuro, solo un estadista patriota lo puede conseguir sin esperar que la situación empeore más y llegue a ser incontrolable, por la gran emigración de las familias que abandonan el Campo.

Tengo la seguridad de que en el Campo esta nuestro futuro como Nación. Es allí donde surgen los grandes y talentosos jugadores de fútbol, médicos, enfermeras o grandes militares o policiales, educadores casi en su gran mayoría y muchos héroes que defendieron nuestra Patria.

La riqueza del Campo es inagotable y cada vez con mejores condiciones para ser habitados y producir, Upe’icharõmante jaguerekojey’ta la ñande kámpope la mboriahu ryguatã porã (Así vamos tener otra vez en el Campo gente satisfecha y sin hambre).

El recurso económico para la compra de la tierra para reubicar a nuestra gente tenemos en Itaipú y Yacyretá y otros organismos nacionales e internacionales. Solo necesitamos voluntad política y patriótica y desterrar la invasión de propiedades para que haya garantía para los inversionistas.

Señor presidente, tome esto como un desafío y vuelva a poblar nuevamente nuestro territorio Nacional y así va a ser una realidad su eslogan que lo llevó a la presidencia: Marito de la gente.

Lucio Mieres Bravo

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