Garrapatas

Todos los candidatos que aspiran a un cargo prometen capacidad, mejoras, transparencia, honestidad y mucho, bla-bla-bla.

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Archivo, ABC Color

Mienten a conciencia, porque su fin no es el servicio, sino el beneficio propio y el de sus amigüis cómplices.

Otra razón, menos común, es que no saben en lo que se meten. La maraña de la corrupción está tan intrincada que no es posible deshacerla con buenas intenciones, diálogos, cortesías o tibios manejos.

Ya se avizoran aspirantes a la intendencia, muchos de los cuales, la ciudadanía los conoce y muy bien.

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Sus votos los obtendrán de personas apáticas, chupamedias o de garrapatas que succionan al Estado. La cantidad de votos, que estos alcancen, es una prueba visible del sobredimensionado Estado paraguayo.

Otros aspirantes de entrada se están descarrilando, al no marcar la diferencia. No en vano el dicho: “Dime con quién andas y te diré quién eres” refleja una realidad innegable.

No se puede ser amigo de Dios y del diablo a la vez.

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Relacionarse con impresentables, cuestionados políticos no le hace bien a la imagen de un candidato honesto.

Ahora los corruptos, que siempre pescan en río revuelto, lanzan su carnada.. Solo están en busca de oportunidades y los beneficios son mayores o menores de acuerdo al amigüi ganador.

Por último, hay uno u otro que realmente quiere trabajar, pero que no sabe cómo sacarse los parásitos de encima. Son tantos, que el veneno debe fulminarlos de una vez o el resultado será adverso al elegido.

Hasta ahora no encuentro a una figura que se destaque entre los postulantes. Me gustaría escuchar a alguno hablar de un plan, para eliminar la sobrepoblación de garrapatas municipales.

Todos sabemos que el dinero jamás va a alcanzar, si los recursos son utilizados para mantener a pasilleros u operadores políticos que no trabajan.

Pienso que sería bueno, no renovarles el contrato y/o darles una escoba para limpiar las calles, si quieren mantener su sueldo.

Estoy segura de que semejante veneno los hará soltar, apresuradamente, al huésped.

Helga Behage

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