Un nuevo uso para Ykua Satî

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1º) El IPS tiene el derecho legítimo de buscar que sus propiedades le produzcan buenos ingresos, finalmente administran el dinero de terceros. Sin embargo, tiene otras propiedades a las que no aplican el mismo celo para que mejoren su productividad: las parcelas alquiladas de la estancia hacia La Patria, el hotel Casino San Bernardino, las viviendas al costado del Hospital Central, que por cierto son varias manzanas. Y no olvidemos la propiedad sobre la Av. San Martín y muchas casas derruidas en zona céntrica. La Asoc. de Empleados de IPS paga un canon razonable por el terreno sobre la Av. Sacramento?

2º) Llama la atención la prisa por lograr la salida de los inquilinos, cuando que ni hay un proyecto más o menos encaminado para lo que se desea hacer en lugar. O quizá “alguien” ya sabe muy bien lo que quiere hacer en el lugar? Circula una versión de que sería un barrio cerrado de lujo… ¿Construido con dinero de los trabajadores? Visto el “éxito” inmobiliario del IPS con emprendimientos anteriores, ser escépticos no está de más.

3º) En la zona de influencia de Ykua Satî (ejes Av. del Chaco y Sta. Teresa) están en construcción numerosos edificios. Cuando estos se habiten, habrá considerablemente más tránsito y polución. La importancia de un pulmón verde purificador aumentará exponencialmente. Si se construye en Ykua Satî el daño sería doble: se destruye el parque de árboles y se agrega polución.

4º) Si finalmente no pudiera detenerse la intención del IPS de construir en el predio, la salida de los inquilinos actuales debería producirse solo cuando ya haya un proyecto definido y adjudicado. Mientras ellos estén ahí, esa propiedad no servirá de aguantadero a asaltantes y drogadictos, no será botín codiciado por invasores oportunistas y el barrio seguirá teniendo un entorno cuidado.

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El rédito de IPS no debe ser en desmedro de los derechos de los ciudadanos.

Doris Vuyk