Un cuerpo diseñado para correr
Son auténticos atletas de resistencia: su cuerpo está diseñado para correr. El tórax profundo, la cintura muy definida, la grupa elevada y una musculatura larga y seca configuran un físico que, fuera del patrón propio de estas razas de perro, suele confundirse con un estado de extrema delgadez.

En un galgo o un whippet sano es normal ver dos o tres costillas marcadas, la columna ligeramente palpable y una cintura muy estrecha vista desde arriba. Un labrador con ese mismo aspecto, en cambio, sería motivo de alarma inmediata.

El prototipo más conocido es el galgo empleado en carreras o caza, un sector donde el maltrato real existe y está bien documentado por protectoras y asociaciones. Esa realidad ha contribuido a que cualquier galgo delgado se asocie automáticamente con negligencia.
Lea más: Las razas de perros más “despistadas”: cuando la belleza eclipsa a la astucia
Cómo diferenciar delgadez sana de desnutrición

Los expertos recomiendan fijarse menos en la báscula y más en el conjunto:
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
- El perro debe mostrar músculo firme en muslos y hombros, no piel flácida colgando del hueso.
- El pelaje ha de ser brillante y sin calvas extensas.
- El animal se mueve con energía, mantiene la curiosidad y no se fatiga de forma exagerada.
En la desnutrición real aparecen apatía, debilidad, diarreas frecuentes, heridas que cicatrizan mal y una prominencia ósea extrema en caderas y columna, incluso por encima del estándar de la raza.
Denuncias bienintencionadas, efectos indeseados
Protectores y veterinarios coinciden en que la vigilancia ciudadana es clave para detectar casos de maltrato. Pero también advierten de un aumento de denuncias infundadas basadas solo en la silueta del animal.

Lea más: El precio de la “pureza”: los problemas genéticos más comunes en las razas con pedigree
“Nos hemos encontrado propietarios de whippets citados por la policía municipal porque un vecino pensó que los tenían muertos de hambre”, relata Ruiz. Tras la revisión, todos los perros estaban vacunados, bien alimentados y con controles veterinarios al día.
Educar la mirada
La clave, señalan los especialistas, está en la información. Campañas de adopción y clínicas veterinarias comienzan a incluir infografías donde se compara el “peso ideal” de un galgo, un podenco o un sloughi con el de razas más robustas.
Lea más: Del chihuahua al gran danés: una mirada fascinante a la genética que define el tamaño canino
Es necesario entender que no todos los perros tienen que presentar un aspecto robusto. En las razas de tipo lebrel, la delgadez no es un problema a solucionar, sino el resultado de una evolución que los convirtió en algunos de los corredores más veloces del mundo canino.
