No es tan fácil entusiasmar al gato para un traslado en auto, pero hay algunas medidas que los dueños pueden tomar previamente para que su mascota se sienta cómoda en la caja de transporte.
Lo primero que hay que hacer es acostumbrar a los gatos desde muy pequeños al transportín. La caja puede estar ubicada en algún lugar de la vivienda de manera permanente, de modo que ya se convierta en un objeto familiar, explica la Asociación alemana para el Bienestar Animal.
Una vez que el gato acepta la caja y se mete dentro de ella se puede cerrar la puerta por un momento y luego recompensar al animal con alguna golosina. Esta prueba se puede realizar periódicamente y después de un tiempo probar un traslado del gato en el coche. Es importante recompensarlo una y otra vez.
Dado que para los gatos los olores juegan un papel importante se puede utilizar algún tipo de aerosoles especial para animales miedosos. Este líquido, que contiene feromonas sintéticas y tiene un efecto calmante en los animales, se puede rociar por ejemplo en una manta dentro del transportín.
Las feromonas, que son liberadas a través de glándulas en la cabeza, sirven a los gatos para sentirse seguros y marcar su territorio.
