Las imágenes, en las que se ve cómo capturan a la cría de delfín y su cadáver abandonado, poco después, en la arena, provocaron una oleada de indignación en las redes sociales en las últimas horas.
El delfín franciscana, una de las especies más pequeñas de este animal, murió por deshidratación el pasado fin de semana.
A través de un comunicado, la fundación Vida Silvestre denunció que esta especie no puede permanecer mucho tiempo fuera del agua, ya que la intemperie rápidamente le provoca deshidratación y la muerte.
“La ocasión sirve para informar a la población sobre la necesidad urgente de devolver a estos delfines al mar ante el encuentro con uno en la orilla. Es fundamental que las personas ayuden al rescate de estos animales, porque cada franciscana cuenta”, señaló la fundación.
El delfín franciscana, que alcanza un máximo de 1,70 metros de longitud, habita sólo en Argentina, Uruguay y Brasil, con una población estimada de 30.000 ejemplares en las costas de la provincia de Buenos Aires.
