Se respeta la cuarentena, pero hay un sentimiento humano y cristiano de encontrarse en las misas, dice vicario

PILAR, Ñeembucú. El vicario episcopal de Ñeembucú, presbítero Bernardo Ríos, señaló que se ha respetado la cuarentena y la vida, pero que hay un sentimiento humano y cristiano de encontrarse en la misa, rezar juntos y compartir.

Basílica de Pilar, Ñeembucú
Basílica de Pilar, Ñeembucú.Rafael Montiel, corresponsal

El padre Ríos explicó que, para la segunda fase de la cuarentena inteligente, las parroquias van a presentar propuestas a la Diócesis de Misiones y Ñeembucú para la pastoral y la catequesis a ser desarrolladas en los meses venideros.

La Vicaría Episcopal de Ñeembucú fue creada este año por decreto del obispo de la Diócesis de San Juan Bautista de las Misiones, monseñor Pedro Collar Noguera. Asumió como vicario episcopal el padre Bernardo Ríos el 22 de febrero pasado.

El nuevo vicario señaló que a raíz de la pandemia del COVID-19 no se pudo llevar a cabo los planes pastorales, así como estaban planificados en las distintas áreas para el departamento de Ñeembucú.

Añadió que la semana pasada se tuvo una reunión con el obispo en San Juan, Misiones, preocupados por la situación que se presenta con esta pandemia.

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Según el padre Ríos, del encuentro surgió la idea de presentar propuestas pastorales y económicas ante el obispo Collar a fin de implementarlas, de acuerdo a la realidad de cada parroquia, en los meses de mayo, junio y julio.

Ñeembucú es una zona extensa y de difícil acceso en muchas localidades. Por la situación geográfica, se requiere tiempo y dedicación para asistir a los fieles, indicó el padre Ríos.

Agregó que la pandemia frenó los planes de pastorales, visitas a las parroquias, reuniones, charlas con los feligreses y la catequesis.

“En Pilar hay cuatro parroquias y tenemos que ver las posibilidades de llevar adelante la pastoral en esta segunda etapa de la cuarentena”, indicó el vicario.

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Puntualizó que el próximo mes visitará las parroquias y que se reunirá con los párrocos responsables, “porque debemos seguir con la pastoral de acuerdo a las posibilidades”, dijo el vicario de Ñeembucú.

Subrayó que la Iglesia ha respetado la cuarentena y la vida, “pero debemos animar a los fieles a recobrar el entusiasmo y la alegría, a pesar de la pandemia que dificulta todo”, manifestó.

Explicó que hay un sentimiento humano y cristiano de encontrarse sobre todo en la misa, participar de la eucaristía, compartir y rezar juntos en comunidad. Solamente con el encuentro se puede compartir, indicó.

Según el padre Ríos, se pudo desarrollar el programa litúrgico durante la Semana Santa. Agregó que se cumplió en parte, pero hace falta el sacramento de la reconciliación que los fieles piden, manifestó el vicario.

También hay una preocupación por parte de los jóvenes que quieren terminar la catequesis y recibir el sacramento de la confirmación. Queda aún mucho por realizar y sobre todo para cumplir con la labor pastoral en todas las áreas: catequesis, juvenil, familia, social, y vocacional, etc., concluyó el padre Bernardo Ríos.

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