La Dra. Rossana Chiola, especialista en ortodoncia, nos dice que la ortodoncia ya no es solo cosa de niños y adolescentes. Cada vez más personas de todas las edades encuentran solución a sus problemas dentales, mandibulares o faciales en la ortodoncia.
“No se trata solo de alinear un par de dientes porque se ven feos. La ortodoncia va más allá y tiene como objetivo la función y estética de corregir problemas en la mordida, en la mandíbula o la cara. Aunque la obsesión de los nuevos tiempos por estar perfectos hace que exista una línea muy delgada entre la necesidad real de someterse a una ortodoncia y la moda de hacerlo para estar perfectos”, manifiesta la especialista.
Según Chiola, el boom de las ortodoncias se debe al avance en los diagnósticos y las nuevas técnicas de tratamiento, y debido a lo informada que está la sociedad. Actualmente con respecto al tratamiento existe un aumento de los adultos con ortodoncia.
Atención modo covid
La doctora destaca que como estamos en pandemia, todas las clínicas fueron adaptadas a un modo covid de atender y “que gracias a Dios todos sus pacientes se adaptaron perfectamente a lo nuevo, aceptan desde la entrada y todas las barreras de protección, lavarse las manos con agua y jabón, colocarse alcohol, que se les tome la temperatura y se les vista con batas gorros, cubre zapatos, desde que entran al consultorio”.
“Al hablar de los niños tenemos que tener en cuenta que ya implica cierta ansiedad asistir a la consulta, por esa razón nos adaptamos a ellos, ¿de qué manera? pues con batitas de colores, generalmente la secretaria ya sabe cuando llega un niño, como hablarle, para ir bajando el nivel de ansiedad” dice. También comenta la doctora que a los pacientes niños que ya asistían al consultorio antes de la pandemia les parece como un juego el hecho de ponerse las batas, el trabajo mayor es cuando llegan niños nuevos que consultan por primera vez. "Los doctores tenemos batas de colores cuando vamos atender, no usamos máscaras ni nos cubrimos la cabeza completamente, contamos con barbijos más discretos como para recibirlos, y una vez que le recibimos les hablamos, ellos están con sus barbijos como nosotros y entramos en confianza con ellos, en ese momento recién nos montamos con el resto de nuestro equipo, luego le explicamos paso a paso lo que se les va a realizar.
Es importante la contención
“Si es necesario estar entre dos les hacemos la contención, se les pone música, todo ese proceso que se realizaba previo al modo covid se sigue realizando y potenciando, hoy en día mas todavía, con este modo de vivir aumentamos el tiempo de atención para ellos, más dedicación, más paciencia, más dinámicas (músicas, juegos, cuentos) incluso a veces en la primera consulta no se realiza algún tipo de procedimiento odontológico a no ser que sea alguna urgencia, simplemente hablamos y nos conocemos”.
¿A qué edad se recomienda visitar al ortodoncista?
La doctora manifiesta que aunque la edad ideal para tratar las maloclusiones dentales varía en función de su tipo y gravedad, también es cierto que lo más eficaz es comenzar las visitas al ortodoncista antes de que se presente el problema en sí. Para ello, según la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), es aconsejable realizar una primera revisión a los 6 años (revisión ortodóncica) a pesar de que el crecimiento de los dientes parezca normal a simple vista.
“El desarrollo de los dientes de los más pequeños es un tema de mucha relevancia para la mayoría de padres. A medida que van saliendo todas las piezas, se hacen las mismas preguntas: ¿Estará todo correcto? ¿A partir de qué edad se puede empezar con la ortodoncia infantil? ¿Cuándo debería llevar a mi hija al ortodoncista por primera vez? Pero, sobre todo, el momento de mayor atención sobre el desarrollo dentario llega cuando los dientes de leche se caen y empiezan a salir los definitivos”.
Ante cualquier duda
“Como medida preventiva de cualquier alteración, se recomienda visitar al ortodoncista cuando empiezan a salir los primeros molares definitivos con el fin de analizar si hacia los 12 años cuando erupcionen los segundos molares definitivos, todo encajará. En esta etapa temprana, es posible que una radiografía revele la necesidad de colocar en los niños ‘mantenedores de espacio’ para que los molares permanentes no reduzcan el espacio reservado para las piezas dentarias definitivas, cuando se caigan los dientes de leche o alteren la relación que deben mantener los dientes para una mordida u oclusión correcta. Cuando no se ponen medidas de ortodoncia o estas no impiden que se desarrolle una mala mordida, la solución está en el tratamiento correctivo mediante aparatos funcionales, fijos o removibles” dice Chiola.
¿Quién necesita una ortodoncia?
A modo general, necesitan una ortodoncia todos aquellos que presenten maloclusión de los dientes, puesto que esta anomalía puede impedir una masticación adecuada, la correcta limpieza de los dientes –con consecuencias negativas para la salud dental, como caries, pérdida de dientes, problemas de encías o desgaste del esmalte– o, incluso, generar inseguridad o hacer que los aquejados se sientan cohibidos. “Las maloclusiones o problemas de mordida pueden heredarse o ser la consecuencia de una enfermedad dental, pérdida temprana de los dientes de leche o los permanentes, un accidente o trastornos médicos, entre otras causas. Por lo tanto, puede darse en los niños, pero también estar presente en los adultos –cuando no han sido tratados durante la infancia o por problemas desarrollados a lo largo de los años, como un accidente o la pérdida de una pieza por una infección”.
Según la doctora Rossana, no hay límites de edad para la ortodoncia; solo en algunos movimientos ortopédicos, que únicamente es posible realizar en jóvenes, es mejor practicarlos antes de los 14 años en general como es el caso de la expansión de paladar, en las niñas generalmente hasta después de su menarca (primera menstruación) y en los varones incluso hasta un poco más.
