El grupo integrado por al menos 12 policías colombianos, expertos en secuestros llegó a nuestro país en la mañana del 11 de setiembre último, a bordo del avión presidencial, que aterrizó directamente en el aeropuerto de la ciudad de Concepción. Con esta acción, el presidente Mario Abdo Benítez intentó demostrar interés en un rápido y exitoso desenlace del secuestro del exvicepresidente Denis.
El expolítico liberal fue raptado junto a su peón, el nativo Adelio Mendoza (21), en la tarde del miércoles 9 de setiembre, por miembros de la organización criminal Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), cuando ambos llegaban a la hacienda Tranquerita, ubicada en Bella Vista Norte, departamento de Amambay.
El peón fue liberado por los miembros del EPP, cinco días después del plagio, en la tarde del lunes 14 de setiembre. El joven señaló que su patrón y èl estaban retenidos en un monte aledaño a la hacienda Tranquerita y también identificó a los hombres que los habían secuestrados. Al parecer aquellos datos fueron los únicos que los investigadores lograron oficializar y judicializar en este hecho.
Los expertos colombianos que llegaron al norte del país aparentemente poco o nada pudieron agregar de aporte a los datos que sus pares de nuestro país ya habían obtenido sobre el plagio más importante asestado por el grupo criminal.
Todo el esfuerzo desplegado por el gobierno para contar con la colaboración de los extranjeros no desembocó en ninguna operación de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) tendiente al rescate de Denis. Tras casi dos meses los colombianos regresar a su país y cada día que pasa se tienen menos información sobre la suerte del expolítico concepcionero, situación a ya tiene al borde de las desesperación a sus familiares.
