Los hermanos Agustín y Santiago Vergara decidieron comprar juntos un total de doce lotes en la zona conocida como Ciervo Cua, en las afueras de San Bernardino.
Era 1992 y no había ni vestigios de la ruta asfaltada que une Luque con San Bernardino. Mucho menos del desarrollo inmobiliario que llegó a la zona con el paso de los años.
Puntualmente, los hermanos cumplieron con el pago de sus cuotas con la inmobiliaria de Adolfo Yampey y también con las tasas que debían abonar en la municipalidad.
Grande fue su sorpresa cuando semanas atrás, don Agustín fue hasta la comuna de la Villa Veraniega para cumplir con los impuestos. Fue ahí que se enteró que los 12 lotes por los que pagó durante casi tres décadas ya no le pertenecían.
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De golpe y porrazo, los Vergara se enteraron que sus inmuebles quedaron a nombre de la firma Carwa SA, propiedad de Eduardo Heisecke Mazó y su esposa, la escribana Ingrid Carolina Schauman.
Heisecke Mazó es socio comercial de Juan Carlos López Moreira, gerente del grupo Cartes y exjefe de Gabinete Civil del expresidente Horacio Cartes, en Royal Seguros SA y otras varias empresas. Schauman, por su parte, es la escribana que durante años realizó la tramitación de varios de los documentos del exsenador colorado cartista Óscar González Daher.
El caso de los hermanos Vergara es uno de los varios que fueron afectados. En total, el matrimonio se hizo con 140 lotes ubicados en una de las zonas más deseadas de San Bernardino en estos días.
Apenas G. 480 millones es lo que pagará la empresa.
Síndico de quiebras
De acuerdo a una serie de documentos a los que tuvo acceso ABC, los inmuebles quedaron en manos de la firma Carwa debido a que la inmobiliaria Yampey quebró.
Blas Velázquez, síndico de quiebras, autorizó la venta de los 140 inmuebles por un precio irrisorio: G. 480 millones. Curiosamente, el mismo síndico había establecido que el precio de las propiedades, en su conjunto, era de al menos unos G. 598 millones.
Nélida Chaves, una vez más
El despojo fue concretado en la escribanía de Nélida Chaves de González, esposa del exsenador González Daher, y quien registró varias de las empresas de Heisecke Mazó.
Fue Chaves quien autorizó el registro de los títulos inmobiliarios de los 140 lotes.
Precio irrisorio
La firma de Heisecke se hizo con valiosos inmuebles por un precio irrisorio.
La empresa se alzó con 140 lotes, algo así como 50.000 metros cuadrados por G. 480 millones.
Un inmueble de 2.000 metros cuadrados es ofrecido en esa misma zona por empresas inmobiliarias por US$ 115.400 (unos G. 815 millones). Es decir, el valor de mercado de la propiedad con la que Heisecke se quedó es mucho mayor.
Culpa a afectados
Velázquez sostuvo básicamente que el despojo de los inmuebles fue culpa de los propietarios por no haberse presentado al proceso de quiebra para reclamar aquello que por derecho les correspondía.
