Clan González Daher avaló triangulación en Luqueño

El clan González Daher no solo tenía a sus leales al frente del Sportivo Luqueño cuando el club fue utilizado para triangular jugadores, sino que formaba parte de la comisión directiva que avaló los millonarios movimientos. El imputado Fernando González Karjallo era quien debía “controlar”.

Fernando González Karjallo, imputado exdirigente deportivo, fue el síndico que avaló los informes de Luqueño.
Fernando González Karjallo, imputado exdirigente deportivo, fue el síndico que avaló los informes de Luqueño.Archivo, ABC Color

El imputado Fernando González Karjallo, hijo del también imputado exdirigente deportivo Ramón González Daher; y sobrino del acusado exsenador colorado cartista Oscar González Daher; era síndico titular del Sportivo Luqueño durante los años en los que el club auriazul fue utilizado para triangular jugadores.

Así lo revelan documentos del club que se encuentran en poder del Ministerio Público.

De club a pasamanos

De acuerdo a los documentos a los que tuvo acceso ABC Color, dos jugadores uruguayos firmaron un “contrato” con Luqueño el 3 de julio de 2017. Ese mismo día, el entonces presidente del club auriazul, Walter Gustavo Benítez, firmó un contrato de cesión de derechos con la empresa One Management & Media LLP, firma que declaraba domicilio en Londres, Reino Unido.

One Management es propiedad del empresario brasileño (país donde nació) Francisco “Paco” Casal, quien lleva décadas asentado en Uruguay.

Luqueño, a través de Benítez, entregó la totalidad de sus derechos económicos a la empresa de Casal.

El Bologna transfirió a Sportivo Luqueño por un valor total de 2.499.762 euros entre agosto de 2018 y abril de 2019. La institución auriazul transfirió a una casa de bolsa en Asunción un total de 1.473.389 dólares entre octubre de 2018 y abril del año pasado. Esa casa de bolsa tenía como cliente a la firma de Casal.

Los millonarios movimientos de dinero se dieron durante los años en que Walter Gustavo Benítez y Celso Cáceres ocuparon la presidencia del club; este último se niega a dejar el cargo y se mantiene en base a chicanas ante la Justicia Electoral para evitar convocar a elecciones.

Benítez es el mismo que en 2018 firmó una nota pidiendo que el Senado no expulsara a Óscar González Daher.

Fernando, el síndico

Pero el clan González Daher no solo tenía a sus leales al frente de la institución sino que seguía participando activamente en la vida institucional de Luqueño. El imputado Fernando González Karjallo era el síndico titular de la comisión directiva cuando se produjeron los “traspasos” de jugadores

González Karjallo, imputado junto a su padre el exdirigente deportivo Ramón González Daher, avaló todos los movimientos. En reiterados informes presentados como encargado del control de las actuaciones de la Comisión Directiva, sostuvo que no había encontrado irregularidad alguna.

El imputado tenía como su suplente a Ramón Servín, hurrero del clan González Daher y antiguo funcionario de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac).

Precisamente, el Sportivo Luqueño realizó transferencias por US$ 360.000 al extitular de la Dinac, Édgar Alberto “Beto” Melgarejo Ginard luego de que llegaran millonarios fondos desde Italia. Melgarejo también es considerado leal al clan.

El club italiano envió el 3 de enero de 2019, por ejemplo, unos US$ 990.000. Un día después, el 4 de enero, la comisión directiva de la que formaba parte González Karjallo se reunió.

Es decir, deberían haber estado informados sobre la llegada de los millonarios fondos.

Tampoco vio faltante

González Karjallo no solo se quedó callado ante las millonarias transferencias realizadas desde Luqueño al fútbol italiano, sino que tampoco vio un millonario faltante de dinero en la institución.

Faltante que sí fue detectado por una auditoría solicitada por la mismísima comisión directiva del club. El auditor detectó que no existían comprobantes legales por más de G. 5.501 millones en concepto de premios pagados y sueldos de jugadores.

En esa misma época, jugadores y funcionarios del Sportivo Luqueño se manifestaron pidiendo el pago de meses de salarios atrasados y hasta de sus aguinaldos.

El club tenía dinero o al menos había recibido millonarias transferencias, pero los fondos se movían rápidamente.

Desapareció el dinero de la televisación

Otro punto llamativo que fue revelado en un informe técnico remitido por la Secretaría de Prevención de Lavado de Dinero (Seprelad) al Ministerio Público es la desaparición del dinero que recibió Luqueño por derechos de televisación.

El documento revela que del análisis de las notas a los Estados Financieros, se observa que en los comparativos correspondientes a los Ejercicios fiscales 2017 (comparativo con 2016), y Ejercicios fiscales 2018 (comparativo con 2017), la cuenta Derechos televisivos APF del periodo 2017 registra una discrepancia en los valores expresados en el documento del ejercicio de 2017, con el comparativo expresado en el mismo documento en el ejercicio 2018, equivalente a la suma de G. 2.826 millones.

Para 2018, ese dinero terminaría apareciendo como un gasto.

En el estado financiero del 2018, el monto que desapareció del dinero de la televisación apareció en la cuenta de Gastos al plantel que figura en los egresos.

Los pagos al plantel en 2017 habían sido, según los documentos, de más de G. 6.017 millones. Para 2018, la suma trepó a G. 8.844 millones. Básicamente, la diferencia que se registró en los fondos de los derechos de televisación.

Pero nadie, absolutamente nadie, vio lo que pasaba.

juan.lezcano@abc.com.py