Por otra parte, el presidente de la Asociación de Restaurantes del Paraguay (Arpy), Oliver Gayet, dijo que entienden la situación epidemiológica, con los hospitales abarrotados, y que los formales van a acatar la cuarentena que sea establecida, pero de nada servirá si en la calle los negocios y locales informales tranquilamente siguen trabajando, por falta de control estricto. “Como gremio no nos gusta la idea, pero vamos a contribuir con el Estado. Y les pedimos a las autoridades que se pongan las pilas con respecto a las suspensiones laborales que vamos a solicitar, que se concedan en forma efectiva y rápida. No les pedimos subvención, pero sí que nos aguanten en las cuentas que corresponden al Estado”, señaló.
Indicó que esperan que la “Fase 0” no pase más de 10 días y que por favor comiencen a trabajar en la anunciada reforma del Estado. “Las empresas del sector privado van a tener que cerrar y sus funcionarios recibir menos, mientras el funcionario público cobrará el 100% de sus salarios”, se quejó.