Desde el Ministerio de Salud Pública se insta a reducir el tiempo que los niños pasan frente al televisor, tabletas, computadoras y otros dispositivos electrónicos, y a incentivar la realización de actividades físicas y recreativas durante su tiempo libre.
Se sugiere realizar actividades en familia al aire libre, como juegos recreativos, caminatas, deportes u otras prácticas que permitan a los niños mantenerse activos y no perder la dinámica del movimiento.
Estas actividades deben realizarse evitando la exposición solar en horarios de calor extremo, especialmente entre las 10:00 y las 17:00.
Asimismo, se recomienda incorporar otras opciones como baile, natación, artes marciales, ajedrez, dibujo, canto, entre otras, que contribuyen a mantener el interés de los niños y favorecen el desarrollo de diversas habilidades motoras y cognitivas.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Lea más: Investigación dice que participación ciudadana salvó el calendario escolar durante la pandemia
Es importante evitar que los niños permanezcan varias horas al día frente a las pantallas y que duerman en exceso, ya que esto puede generar desequilibrios en la alimentación y en sus rutinas diarias.
El uso prolongado de dispositivos electrónicos en la infancia puede ocasionar fatiga visual, sequedad ocular y problemas de visión a largo plazo, así como aumentar el riesgo de ansiedad, depresión y dificultades en las habilidades sociales.
Se recomienda que los niños interactúen con su entorno de forma segura, ya sea en la arena, el pasto o el piso, ya que el contacto con estas superficies contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico y al desarrollo psicomotor.
Alimentación saludable
Estas acciones deben ir acompañadas de una adecuada hidratación, priorizando el consumo de agua, con una ingesta diaria recomendada de entre 2 y 3 litros, según la edad y el nivel de actividad.
Asimismo, es fundamental mantener una alimentación equilibrada, que incluya el consumo adecuado de frutas y verduras, y el cumplimiento de las cinco comidas diarias: desayuno, media mañana, almuerzo, media tarde, merienda y cena.
La práctica de actividad física desde edades tempranas contribuye al mantenimiento de un peso adecuado y mejora la calidad de vida a lo largo del tiempo.
Antes de iniciar cualquier programa de actividad física, se recomienda agendar una consulta con un profesional de la salud, a fin de asegurar que las actividades sean apropiadas para la edad y condición física de los niños.
