Tras el inicio de la operación conjunta entre Israel y Estados Unidos contra objetivos estratégicos en Irán, el Gobierno de Paraguay activó protocolos de seguridad. La medida responde a la estrecha alianza diplomática entre Asunción y Jerusalén, lo que sitúa a los activos israelíes en suelo paraguayo como potenciales objetivos de represalias transnacionales.
La situación en Medio Oriente dio un giro drástico en las últimas 48 horas. La confirmación de ataques directos sobre Teherán y la muerte del líder supremo iraní, Ali Jamenei, sumieron a la región en una “guerra total”.
Denis Romero, asesor de comunicación del Ministerio del Interior de nuestro país, ratificó que el Gobierno Nacional, bajo la coordinación directa de la mencionada cartera de Estado y la Policía Nacional, pusieron en marcha los protocolos de vigilancia. Este esquema de protección no solo se limita a sedes diplomáticas, sino que se extiende a instituciones educativas y centros religiosos de la comunidad judía en todo el país.
“El Gobierno Nacional, a través de la Policía Nacional, ha implementado dispositivos de seguridad tanto para las embajadas, los colegios y las sinagogas (de Israel) y de los aliados”, afirmó.
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Vigilancia en fronteras
Uno de los puntos clave del operativo es el refuerzo en las zonas limítrofes. Según el asesor, existe una coordinación estrecha entre la Dirección Nacional de Migraciones y los agentes policiales destacados en los pasos fronterizos.
Paraguay se encuentra actualmente en un estado de “alerta permanente”.
El personal de Migraciones y la Policía Nacional en frontera fueron notificados para extremar los controles.
El dispositivo tiene carácter nacional y sigue la tendencia de otros países de Latinoamérica que han tomado recaudos similares.
Vigilancia “pasiva” pero rigurosa
Aunque Romero aclaró que, hasta el momento, no se reportaron novedades ni incidentes sospechosos, el Ministerio del Interior mantiene una postura de cautela, indica.
El estado actual se define como una “alerta pasiva”, lo que implica un monitoreo constante de cualquier movimiento que resulte inusual o sospechoso dentro del territorio nacional.
“Estamos en un estado pasivo de alerta, pero atendiendo a cualquier tipo de movimientos sospechosos que se pueda generar”, concluyó el vocero.
