El representante del MOPC se plantó ante los vecinos y autoridades locales y sostuvo que el traslado de la planta no es viable, debido a condicionantes técnicos y económicos del proyecto.
El conflicto con los pobladores se originó, según reconocieron funcionarios del MOPC y representantes del Consorcio Sanitario Ñeembucú, por la falta de información y socialización previa del proyecto, situación que derivó en manifestaciones y el rechazo de la comunidad a la instalación de la planta en un sector urbanizado.
Los vecinos solicitaron que la infraestructura sea ubicada al menos a 2.000 metros de las viviendas.
Sin embargo, el viceministro explicó que tras un ajuste interno del diseño se logró aumentar la distancia de la planta, que inicialmente estaba prevista a 80 metros de las casas, hasta unos 210 metros de la vivienda más cercana dentro del predio de 4 hectáreas ubicada a orillas del aeropuerto Carlos Miguel Jiménez.
Arce argumentó que trasladar la obra a otro punto sería técnicamente inviable, ya que el sistema depende del flujo por gravedad, las cotas de inundación histórica de la zona y la necesidad de proximidad con el río Paraguay.
Además, indicó que un cambio más profundo superaría el límite del 20% permitido por la Ley para modificar contratos de obras públicas mediante adendas.
El viceministro también intentó tranquilizar a los vecinos respecto a posibles olores o contaminación.
Explicó que los procesos de tratamiento se realizarán en recintos cerrados y que los residuos sólidos serán tratados con cal hidratada para volverlos inertes antes de ser trasladados a vertederos autorizados.
Añadió que los efluentes líquidos pasarán por procesos de filtrado, decantación y tratamiento antes de ser conducidos mediante cañerías hasta el centro del cauce del río Paraguay.
Dudas sobre la eficacia del sistema
Por su parte, el vicepresidente de la Comisión de Defensa Costera de Pilar, el docente Francisco Martínez, manifestó preocupación sobre el sistema previsto para la PTAR.
Según explicó, el proyecto licitado contemplaría solo una planta de pretratamiento, que funcionaría básicamente como un sistema de filtrado que retiene sólidos mediante procesos de flotación y sedimentación.
Advirtió que el líquido en suspensión no recibiría un tratamiento más profundo y continuaría su curso hacia el río Paraguay sin una depuración suficiente, lo que podría generar riesgos ambientales.
Martínez agregó que hasta el momento la comisión no tiene acceso al proyecto ejecutivo definitivo, lo que impide analizar con precisión la ubicación de las fosas de bombeo y su eventual impacto en los barrios cercanos.
Mientras sigue el conflicto con los vecinos las obras de la Planta de Tratamiento sigue paralizada hasta tanto el MOPC entregue todo los pedidos de informes solicitado por la Municipalidad de Pilar.
El proyecto de la fase B esta siendo ejecutado por el Consorcio Sanitario Ñeembucú integrado por las empresas Benito Roggio e Hijos S.A Constructora Heisecke S.A,y los Trigales S.A. El costo de la obra es de 54 millones de dolares
