Novios llegan montados a caballo y acompañados por una banda musical a iglesia de Loreto

Johana Denis en vestido blanco junto a Alberto Roa, rodeados de seis hombres a caballo, todos sonrientes en un ambiente festivo.
Los novios posan frente a los jinetes que los acompañaron este sábado en la ciudad de Loreto, departamento de Concepción. Gentileza

La ciudad de Loreto quedó sorprendida en la mañana de este sábado cuando un hombre y una mujer, escoltados por otros jinetes, llegaron a la iglesia de la ciudad de Loreto a caballo. La foto del padre de la novia, fallecido hace 3 semanas, y que era apasionado de la tradición paraguaya, acompañaba el novedoso desplazamiento. Una banda musical acompañaba la cabalgata.

Un cantidad inusual de jinetes ingresó a la ciudad de Loreto, entre ellos los novios Johana Denis, de 24 años y Alberto Roa, de 31 años. Mientras los integrantes de la Banda Show Liberación, amenizaban la cabalgata desde la carrocería de una camioneta que encabezaba la peculiar marcha.

Los pobladores de la ciudad ubicada a 20 kilómetros de la capital departamental, quedaron sorprendidos por lo que sucedía.

Tras la ceremonia religiosa, nuevamente el grupo de jinetes montaron sus caballos y salieron de la ciudad con destino al festejo que se realizó en la casa del novio, situada en la comunidad de Kurusu Ñu, distrito de Paso Horqueta.

Los familiares de la novia mencionaron que la boda fue un evento lleno de tradición y amor. Las personas de además edad recordaron que hace muchos años, en las campiñas de nuestro país era normal ver personas movilizarse a caballo para llegar a destino.

Mujer en vestido blanco y tiara sonriente, montando un caballo decorado con campanas, en un entorno rural.
Johana Denis montó a caballo durante su boda con Alberto Roa en Loreto, Concepción.

Comentaron que luego de 15 meses de noviazgo, Johana y Alberto decidieron unir sus vidas en matrimonio. Llegar a caballo fue en honor a Don Hermes “Toto” Denis, el padre de Johana, quien falleció tres semanas.

Recordaron que Don Hermes fue un apasionado de la tradición paraguaya y había soñado con ver a su hija casarse de acuerdo a las costumbres de nuestro país. Por eso, en su memoria, la familia decidió seguir adelante con la boda tal como estaba planeada, para honrar su legado y su amor por la familia.