Día del Himno Nacional Paraguayo: conocé el documento original y la historia de manos de un experto

Documento enmarcado titulado 'Himno Nacional de la República del Paraguay' con diseño decorativo y cinta tricolor.
Se presenta un documento enmarcado del himno nacional paraguayo, destacando su importancia cultural.

En el marco del Día del Himno Nacional Paraguayo, que se conmemora cada 20 de mayo, el maestro e investigador Lito Barrios desmitifica los orígenes de nuestro cantar patriótico basándose en la investigación que realizó para su libro “Secretos del Himno Nacional”.

Cada 20 de mayo en Paraguay se conmemora el Día del Himno Nacional, una obra cuya narrativa escolar tradicionalmente se ha atribuido a la pluma del uruguayo Francisco Acuña de Figueroa. Sin embargo, detrás de los acordes y los versos complejos se esconde una intrincada red de mitos, tensiones del siglo XIX y una revelación histórica que busca modificar los decretos oficiales de la República.

En comunicación con ABC Cardinal, el maestro Lito Barrios, director de orquesta y autor del libro “Secretos del Himno Nacional”, desarmó la historia oficial para entender cómo y por qué cantamos lo que cantamos.

Documento manuscrito en papel envejecido con escritura cursiva, dedicado a la República del Paraguay.
Documento manuscrito original del himno nacional.

Una mentira que se volvió oficial

Durante décadas se repitió la romántica historia de que Don Carlos Antonio López buscaba un himno para el país y, al no poder costear el alto presupuesto exigido por el autor del himno argentino, recibió la obra como un obsequio desinteresado de Acuña de Figueroa. “Todo eso es una mentira que inventó Luis Cavedagni en 1903”, afirma tajante Barrios.

Según el investigador, Cavedagni publicó esa versión para encubrir que él mismo había modificado la música original en 1874 sin el debido conocimiento. De hecho, crónicas de la época de su publicación ya refutaban a Cavedagni acusándolo de intentar negar la verdadera paternidad de la música. A pesar de las advertencias, el mito sobrevive hasta nuestros días.

Pero la realidad histórica es muy distinta según Barrios. Don Carlos Antonio López nunca buscó un himno porque el Paraguay ya tenía uno, escrito por él mismo para el 25 de diciembre de 1842, fecha en que se juró la Independencia paraguaya.

“Para Don Carlos, esa fecha era el verdadero nacimiento de la independencia, por eso se festejaba más que el 14 y 15 de mayo”, explica el maestro. Aquella obra primigenia, conocida simplemente como Himno Patriótico, se cantó oficialmente hasta 1863.

El “Regalo de Troya” uruguayo y la ocupación extranjera

¿Cómo llegó entonces la partitura de Acuña de Figueroa a convertirse en el Himno Nacional? La respuesta se encuentra en el tablero geopolítico de 1846. En medio del bloqueo del Río de la Plata por parte de Juan Manuel de Rosas, Inglaterra y Francia enviaron barcos a Montevideo e intentaron convencer a Don Carlos de que el ejército paraguayo atacara Buenos Aires.

Paraguay envió a los diplomáticos Atanasio González y Bernardo Jovellanos a Uruguay para negociar. Durante una recepción diplomática en Montevideo, a la que asistió el poeta Francisco Acuña de Figueroa, se entonó el sencillo himno paraguayo de la época. Inspirado, Acuña de Figueroa se esmeró en redactar una letra compleja de siete estrofas y la obsequió a la delegación paraguaya junto con una propuesta musical.

Sin embargo, Don Carlos Antonio López rechazó la música de inmediato y le devolvió la partitura a Jovellanos. Aquella melodía no era otra que la del himno uruguayo de ese entonces.

Barrios sugiere que el obsequio pudo haber sido un “Caballo de Troya” cultural ideado en el contexto de los planes secretos de Fructuoso Rivera (presidente uruguayo exiliado en Brasil), quien anhelaba crear la “Uruguay Mayor”, uniendo las provincias orientales.

El obsequio rechazado por Don Carlos regresó de forma fatídica tras la Guerra contra la Triple Alianza. Bajo la ocupación aliada en 1874, Salvador Jovellanos (hijo de Bernardo) impuso la música rechazada por Don Carlos. Paralelamente, en 1873, el poeta argentino Francisco Felipe Fernández y el músico militar brasileño Francisco Antonio do Nascimento intentaron imponer otra versión que finalmente no prosperó.

himno nacional paraguayo
Documento original manuscrito con el Himno Nacional del Paraguay.

Remberto Giménez y la justicia histórica para Francesco Casale

No fue sino hasta 1933, en plena Guerra del Chaco, cuando el músico Remberto Giménez utilizó su influencia institucional para unificar los criterios y oficializar la versión que cantamos hoy, terminando con décadas de debates y partituras que se disputaban la identidad nacional por la prensa.

Sin embargo, la mayor revelación de la investigación de Lito Barrios descansa en la autoría de las notas musicales. Tras más de un siglo y medio de misterio, sus estudios confirman que el compositor de la melodía actual fue el italiano Francesco Casale, quien originalmente la creó para el Uruguay, y que luego fue introducida a Paraguay por el también italiano Luis Cavedagni.

“Mi objetivo final con respecto a esta investigación es que el decreto de oficialización se modifique. Durante 160 años se buscó quién compuso nuestro himno; ahora se sabe que fue el italiano Francesco Casale y es hora de que su nombre figure oficialmente”, manifestó Barrios en el cierre de la entrevista.

El documento original del Himno Nacional Paraguayo, como se puede observar en esta nota, se encuentra disponible en el Archivo Nacional, según compartió el director de dicha institución, Vicente Arrúa.