Canuto González: Héroe sueña con que Paraguay traiga a casa el trofeo de la Copa del Mundo

Ada Victoria (inzquierda) disfruta de su ppá Don Canuto González (centro), y junto a su hermana María Estela González (derecha) cuida de su padre.
Ada Victoria, don Canuto González y María Estela González en Luque. Lucía González

Canuto González (110), uno de los dos héroes vivientes de la Guerra del Chaco, espera que la Albirroja retorne al país con el trofeo del Mundial de Fútbol. El 12 de junio se cumplen 91 años de la firma del Tratado de Paz del Chaco.

Don Canuto González, con una alucinante lucidez para sus 110 años, recordó lo que vivió durante la Guerra del Chaco (1932-1935) cuando solo tenía 15 años. Con una banderita paraguaya en mano, expresó estar en la ansiosa espera del inicio del Mundial de Fútbol - USA 2026.

Durante nuestra visita a su casa, expresó su deseo especial: quiere que los albirrojos traigan la Copa del Mundo a Paraguay.

Togueru ñandéve la copa agotýo lado (que nos traigan la Copa hacia acá)”, respondió de manera pícara tras nuestra consulta sobre su deseo por el Mundial 2026.

El excombatiente de la Guerra del Chaco vive en la ciudad de Luque desde hace 14 años con una de sus hijas: Mary Estela González. Mary, junto a su hermana Ada Victoria González y sus demás hermanos, cuidan de don Canuto, de quien dicen es la joya de la casa.

Don Canuto tiene 110 años, y para su edad sostiene una fluida conversación.
Don Canuto González tiene 110 años, peleó en la Guerra del Chaco a los 15 años.

La rutina diaria de don Canuto se inicia bien temprano: se levanta a las 04:00, pide tomar mate para luego desayunar.

Ada Victoria González, y María Estela González, ayudan en el cuidado a Don Canuto González.
Ada Victoria y María Estela González se encargan del cuidado de don Canuto González.

Papá es muy sano, gracias a Dios. Debido a la edad, hace algunos tratamientos médicos; ahora del corazón, pero en líneas generales es muy sano”, resaltó Mary Estela.

Don Canuto recordó su vivencia en la Guerra del Chaco, aunque por el tiempo transcurrido muchos de los pasajes se le borraron de la mente. No se olvida de todo lo que recorrieron por el inhóspito Chaco paraguayo y la necesidad de tener siempre su caramañola en la mano llena de agua para saciar la sed.

El héroe viviente invitó a todos a vivir el mejor de los mundiales, a disfrutar de la vida y deseó que nunca más haya ninguna guerra en la humanidad.