El desafío del agua potable

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Este sábado 22 de marzo se recuerda el Día Mundial del Agua. En el marco de esta conmemoración, recopilamos algunos datos que indican que no todo está bien con relación al vital líquido, al que -por ejemplo- 37% de los paraguayos no accede.

Durante una conferencia de las Naciones Unidas en 1992 se acordó conmemorar el Día Mundial del Agua el 22 de marzo de cada año.

En Paraguay existen algunos datos recientes referentes a este líquido, que exigen un cambio de pensamiento acerca de cómo se utiliza y revelan la urgente necesidad de mayor inversión del Estado para que el agua potable no llegue solo al 63% de la población, mientras que 37% debe autoabastecerse con agua de pozo, aljibes, tajamares, de la lluvia o caminar varios kilómetros hasta algún lugar donde puedan conseguirla y luego transportarla en baldes.

El Chaco es en general -y en el caso del agua tampoco hay excepción- la zona más olvidada del país por las autoridades y la gran mayoría de sus pobladores son quienes no acceden al agua a través de sistemas corrientes.

A fines de 2013, el Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Erssan) tomó muestras de 700 prestadoras del servicio de “agua potable” de las casi 3.000 existentes, para analizar la calidad del producto que estaba llegando a los usuarios, y el resultado fue que solo el 18% era realmente potable; es decir, del 63% de quienes tienen agua corriente (por tuberías), la cifra que no recibe el agua en condiciones es alarmante.

Y es alarmante porque, según Unicef, unos 1.400 niños mueren a diario en todo el mundo a consecuencia de enfermedades diarreicas relacionadas con la falta de acceso al agua potable.

A todo lo dicho se le debe sumar que Paraguay, además de poseer tierras muy productivas en todo su territorio, éstas están ubicadas sobre uno de los más grandes reservorios de agua dulce del mundo: el acuífero Guaraní.

Y este último dato, además de ser maravilloso, es preocupante, porque si no se pudo conservar un lago (el Ypacaraí), cabe preguntarse cómo se cuidará este recurso tan valioso que va camino a convertirse en el oro de las próximas décadas, según lo afirmó el experto Carlos Fernández Jáuregui, exdirector del Programa de Aguas de la ONU.

“La demanda de agua dulce y energía seguirá aumentando significativamente en las próximas décadas. Este aumento presentará grandes desafíos y los recursos de deformación en casi todas las regiones, especialmente en el desarrollo y las economías emergentes”, señala la Unesco en su informe anual sobre recursos hídricos 2014, en el marco de esta celebración cuyo lema es “Agua y energía”.