“Hay una invitación oficial concreta para este 2 de abril en el Palacio de la Moncloa para tener una reunión con el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy”, dijo Franco en la rueda de prensa que ofreció tras llegar a Asunción procedente del Vaticano, donde participó en la entronización del papa Francisco.
El gobernante paraguayo mencionó que, paralelamente a ese acto religioso, mantuvo varias entrevistas con gobernantes europeos, entre ellos Rajoy.
Sobre la visita a España, dijo que hay una agenda nutrida para el día 2, 3 y 4 de abril y que los detalles sobre la misma los dará en su momento el canciller paraguayo, José Félix Fernández Estigarribia, quien se encuentra de gira oficial por Europa.
Mencionó, además, que tras su paso por España se trasladará a Washington para exponer sobre la situación de Paraguay ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) el 5 de abril.
Paraguay ha sido suspendido por el Mercosur y la Unasur el 29 de junio pasado, siete días después de la destitución del presidente Fernando Lugo en un controvertido juicio político parlamentario.
Ambos bloques regionales consideraron que la separación de Lugo del cargo, que fue sustituido por su entonces vicepresidente Federico Franco, causó un “quiebre democrático” en el país, y advirtieron de que solo reconocerán a las autoridades que surjan en los comicios generales paraguayos del 21 de abril próximo.
Franco volvió a elogiar la figura del papa Francisco, a quien calificó como un gran conocedor de la problemática de América Latina y abogó por que se cumpla la invitación cursada a Jorge Bergoglio para visitar el país.
Consultado sobre la posibilidad de que el papa pueda mediar en la situación de aislamiento regional en la que se encuentra Paraguay, el jefe de Estado dijo que Bergoglio no tiene el mandato para “arreglar los problemas internacionales”.
No obstante, reconoció que “sería extraordinario” que pudiera ayudar a solucionar “ese tema”.
“Que venga a Paraguay, independiente de mejorar las relaciones, ya sería un gran deseo, el hecho de poder tener a una persona tan importante e influyente para un país eminentemente católico como es Paraguay”, puntualizó.
